Temas y datos relativos al agua

El agua es esencial para la vida en nuestro planeta. Nuestros ecosistemas, nuestra sociedad y nuestra economía necesitan agua dulce limpia en suficiente cantidad para prosperar. Pero los recursos hídricos soportan una creciente presión en muchas partes del mundo, y Europa no es una excepción. Debemos mejorar la manera en que utilizamos y gestionamos nuestros recursos hídricos si queremos seguir beneficiándonos de los servicios vitales que nos proporcionan nuestros ecosistemas hídricos.
Cada día necesitamos agua aprovechable y limpia: para beber, bañarnos, cocinar y producir muchos bienes y servicios. Proteger los recursos hídricos —y garantizar su calidad ecológica— es la piedra angular de la política medioambiental de la UE. Introducida en 2000, la Directiva marco sobre el agua (DMA) (2000/60/CE) fue la primera directiva que adoptó una estrategia ‘ecosistémica’ integrada para abordar esta tarea: proteger los ecosistemas acuáticos de forma igual en cuanto a calidad del agua, cantidad de agua y su papel como hábitats.

Sin embargo, es probable que la mitad de las masas de agua de Europa no alcance el objetivo de la DMA y siga estando en un mal estado ecológico en 2015 (informe de la AEMA 08/2012). Ello se debe a varias causas.

El ciclo natural de la disponibilidad de agua se ve continuamente amenazado por diversas presiones. Debido a estas presiones los ecosistemas de agua dulce y las sociedades están expuestos a la escasez, la contaminación y los excesos de agua provocados por el hombre, una situación que se conoce como ‘vulnerabilidad’. El uso del suelo, las captaciones de agua y el cambio climático son cambios inducidos por el hombre que alteran los ‘regímenes hidrográficos’ naturales de las masas de agua.

Varias fuentes apuntan asimismo a un frecuente desequilibrio en las aguas superficiales de Europa (agua de ríos y lagos) y aguas subterráneas (agua en acuíferos subterráneos). El uso del agua supera a menudo la disponibilidad de agua, lo que provoca estrés hídrico en gran parte de Europa (Informe de la AEMA 11/2012).

Los ecosistemas acuáticos tienen numerosas funciones: filtrar, diluir y almacenar agua dulce; evitar las inundaciones; mantener el equilibrio microclimático; y salvaguardar la biodiversidad. Para proteger estos beneficios multifuncionales se necesita una perspectiva proporcionalmente amplia. Exige la integración de políticas sobre adaptación al cambio climático y biodiversidad con políticas sectoriales como las que abordan la agricultura, la energía y el transporte.

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Microplásticos también en el agua de grifo.

http://cadenaser.com/ser/2017/09/05/ciencia/1504607377_696454.html

Descubren que el agua no es un líquido, sino dos.

Tiene dos fases líquidas con diferentes densidades y estructuras a bajas temperaturas.

Para los que vivimos en el primer mundo, el agua es algo tan cotidiano que la obtenemos con solo abrir un grifo, pero ese líquido que nos resulta tan vulgar y corriente (claro como el agua, decimos) es mucho más complejo de lo que creemos. Muchas de sus propiedades son bastante extrañas. De hecho, se comporta de manera muy diferente a todos los otros líquidos en más de 70 propiedades como el punto de fusión, la densidad, la capacidad de calor… Precisamente, esas anomalías son un requisito para la vida tal como la conocemos.

Ahora, un equipo de la Universidad de Estocolmo (Suecia) ha descubierto algo sorprendente. Resulta que el agua no es un líquido, sino dos. Es decir, tiene dos fases líquidas con diferentes densidades y estructuras, según un estudio publicado en el último número en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

«Descubrimos que el agua puede existir como dos líquidos diferentes a bajas temperaturas, donde la cristalización del hielo es lenta», dice Anders Nilsson, profesor fisioquímico y autor del estudio basado en experimentos con rayos X realizados en el Laboratorio Nacional Argonne cerca de Chicago (EE.UU.) y en el DESY de Hamburgo. El agua, por lo tanto, puede existir como dos líquidos diferentes.

«Los nuevos resultados dan un fuerte apoyo a que el agua a temperatura ambiente no puede decidir en cuál de las dos formas debe estar, a alta o a baja densidad, lo que da lugar a fluctuaciones locales entre estas», explica el también profesor fisioquímico Lars G.M. Pettersson. «El agua no es un líquido complicado, sino dos líquidos simples con una relación complicada», ha añadido.

El hielo amorfo.

El estudio demostró la hipótesis de que el hielo, cuya forma más común en el sistema solar es amorfa, desordenada y existe en dos formas con una baja y una alta densidad que pueden intercambiarse, está relacionado con las formas de agua líquida de baja y alta densidad.

«He estudiado el hielo amorfo durante mucho tiempo con el objetivo de determinar si se puede considerar un estado vítreo que representa un líquido congelado», señala la investigadora Katrin Amann-Winkel. «Es un sueño -agrega- seguir tan detalladamente cómo un estado vidrioso del agua se transforma en un líquido viscoso que se transforma casi inmediatamente en un líquido diferente, incluso más viscoso, de densidad mucho más baja».

Además de la comprensión global del agua a diferentes temperaturas y presiones, el estudio también aclarará cómo el agua se ve afectada por sales y biomoléculas importantes para la vida. Según los investigadores, estos conocimientos son importantes para afrontar uno de los mayores desafíos de la humanidad en el futuro, que será purificar y desalinizar el agua en un mundo castigado por el cambio climático.

¿Qué depósito de agua se llenará primero?

https://verne.elpais.com/verne/2017/08/11/articulo/1502449305_866662.html

Menos del 1% de las aguas internacionales están protegidas.

https://elpais.com/elpais/2017/09/06/ciencia/1504665377_732347.html

Exceso de agua limita generación de energía en Salto Grande

http://www.elobservador.com.uy/exceso-agua-limita-generacion-energia-salto-grande-n1081719