El molusco que tendió puentes en Cataluña.

En pleno conflicto por la independencia, el Gobierno, la Generalitat y científicos de cinco comunidades autónomas llevaron a cabo un plan para evitar la extinción de la nacra.

La nacra (Pinna nobilis, un molusco, obró un pequeño milagro en España. En verano y otoño de 2017, mientras todos los puentes entre la Generalitat de Cataluña y el resto del Estado habían sido dinamitados, un equipo de científicos de cinco comunidades autónomas trabajaba contra reloj en la costa catalana para salvar a esta especie endémica del Mediterráneo. Su empeño en evitar la extinción de la nacra convenció a las administraciones para cooperar entre ellas en un momento en el que el diálogo político era inexistente.

Las primeras señales de alarma llegaron en verano de 2016: la nacra, el segundo mayor molusco del mundo, se moría en masa en Andalucía, Murcia y Valencia. En octubre de aquel año la muerte llegó a las islas Baleares. Un parásito unicelular hasta ahora desconocido se desplazaba con las corrientes marinas, con el plancton, y en cuestión de semanas aniquilaba la especie. En octubre de 2016 se constituyó un grupo de seguimiento bajo el amparo del Instituto Español de Oceanografía (IEO) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente (MAPAMA). El coordinador del proyecto es José Rafael García March, científico del Instituto de Investigación en Medio Ambiente y Ciencia Marina (IMEDMAR) de Valencia. En aquel primer grupo, recuerda García March, también estaban implicados el CSIC, el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Agropecuaria (IFAPA) de Huelva y las consejerías de Medio Ambiente de Andalucía, Murcia, Valencia y Baleares. Mientras la mortandad era de hasta el 90% en el Mediterráneo español, la costa catalana era la última zona libre del parásito. El equipo de García March pronosticó en junio de 2017 que, siguiendo la evolución de las corrientes, en octubre la especie empezaría a desaparecer en Cataluña.

La idea del rescate de urgencia surgió en julio de 2017. García March asegura que el proyecto es único en la historia científica de España: nunca se habían coordinado tantas instituciones y administraciones para salvar una especie, y en tan poco tiempo. El 17 de septiembre se celebró una reunión en la sede del Ministerio para aprobar un plan para extraer salvar nacras de la costa catalana, para ser mantenidas vivas en centros de investigación. Esta vez ya se encontraba a bordo del proyecto el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat. Quedaban dos semanas para la celebración de la consulta del 1-O que el Tribunal Constitucional había declarado ilegal. La sintonía entre los gobiernos central y catalán era inexistente.
El MAPAMA aprobó una financiación para el plan de 492.000 euros. El 24 de octubre, tres días antes de la declaración unilateral de independencia y de la intervención de la Generalitat, el Ministerio anunció la aprobación de las acciones de emergencia “para el rescate y mantenimiento de 215 ejemplares de nacra” en Cataluña, acordadas con representantes “de las comunidades autónomas del Mediterráneo y de varios centros de investigación”. Los 215 ejemplares se recuperarían en Portlligat (Girona) y en la bahía Dels Alfacs, en el Delta del Ebro. La Generalitat participó concediendo a toda mecha las licencias de extracción y aportando las instalaciones del Instituto de Investigación y Tecnologías Agroalimentarias (IRTA) en Sant Carles de la Ràpita.
La idea inicial era extraer ejemplares a partir de noviembre en la zona entre las Islas Medas y Sant Pol de Mar, pero poco antes de iniciarse las inmersiones se confirmó que las nacras ya estaban muriendo más al norte. Hoy ya han desaparecido en la Costa Brava el 80% de la población de nacras. En Portlligat, diez buzos extrajeron entre noviembre y diciembre más de cien ejemplares. Ocho buzos eran científicos del IMEDMAR y los otros dos, los que señalizaban la ubicación de las nacras, de la consultora medioambiental Submon, recomendada por la Generalitat. Un apoyo de tres conductores trasladaba diariamente los animales recuperados del mar a cuatro centros de conservación: 50 ejemplares fueron al IFAPA de Huelva, 50 al IEO en Murcia, 10 al IMEDMAR y 5 al Oceanogràfic de Valencia.

La sorpresa se produjo a las pocas semanas: la mayoría de ejemplares tenían el parásito y murieron con el aumento de la temperatura del agua en los tanques de conservación. El IMEDMAR solo tiene hoy una de las diez nacras que acogió para investigar su reproducción en cautividad, algo nunca conseguido. En Murcia solo quedan dos nacras vivas y en Huelva, diecinueve. Los ejemplares muertos se envían al Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA), en Palma de Mallorca, donde se estudia el parásito.
La repoblación del Mediterráneo español depende sobre todo de los 103 ejemplares adultos y 45 juveniles que se conservan en la sede del IRTA en Sant Carles de la Ràpita. Fueron recogidas en noviembre en la bahía Dels Alfacs, donde existe la segunda mayor población de nacras del Mediterráneo. Patricia Prado, técnica del IRTA, explica que el plan de rescate es una positiva excepción, pero subraya que las administraciones públicas han ido a remolque. Es fundamental tener más recursos, insiste Prado: por ejemplo, el tanque donde se conservan las nacras juveniles ha sido donado por una piscifactoría de la zona. La línea de financiación del Ministerio termina en diciembre de 2019, no incluye la investigación sobre el parásito y, lo más importante, no incluye el estudio para determinar por qué los moluscos se han mantenido inmunes al parásito en el Delta del Ebro. Prado apunta a la menor salinidad del Delta como posible salvación mientras acaricia el biso de una nacra, el filamento que la fija al suelo: “Los romanos lo utilizaban para hacer telas lujosas; lo llamaban seda de mar”.

Iris Hendriks, científica del IMEDEA y de la Universidad de las Islas Baleares, lleva desde 2006 estudiando la población de las nacras. Hendriks asegura que los recursos para su trabajo son especialmente deficientes porque la investigación a largo plazo no cuenta con apoyos, también avisa de que no tienen dinero público para extraer las pocas nacras todavía vivas en aguas de las Baleares, fundamentales para saber qué las hace resistentes. Con 14 años de carrera científica en España, Hendriks admite que lo sucedido tiene una parte positiva porque no había visto un proyecto con una combinación de científicos y administraciones tan amplia: “Los científicos sabemos más de cooperar que los políticos”.

La mortandad se extenderá a Francia
Los expertos consultados por EL PAÍS dan por hecho que la mortandad de nacras llegará en breve a Francia. El equipo de García March ya ha advertido a universidades francesas colaboradoras. El científico del IMEDMAR comenta que el plan de emergencia aplicado en Cataluña puede servir en Francia. Tanto García March como Iris Hendriks, investigadora del IMEDEA de Palma de Mallorca, destacan que el principal problema de la misión era convencer a una región que se acercaba una muerte rápida masiva de nacras, y advierten a sus colegas franceses que deben reaccionar rápido. Hendriks considera que “sería lógico” que el problema se extendiera al Mediterráneo oriental, aunque es un riesgo no inminente.

La señal inequívoca de que en su piscina hay mucho pis.

https://elpais.com/elpais/2018/06/19/buenavida/1529425258_923344.html

El Gobierno mexicano abre la puerta a la concesión privada de aguas protegidas.

https://elpais.com/internacional/2018/06/19/mexico/1529362972_165665.html

10 Juegos con agua para estar fresquitos.

https://saposyprincesas.elmundo.es/ocio-en-casa/juegos-para-ninos/10-juegos-con-agua-para-el-verano/

El Ciclo del Agua Para Niños

https://water.usgs.gov/edu/watercycle-kids-spanish.html

Temas emergentes relacionados con el agua y las enfermedades infecciosas

Periódicamente “emergen” nuevas enfermedades, incluidas aquellas relacionadas con el agua, ya sea porque se reconocen como tales o por el aumento significativo de su importancia. Esto se puede deber a la evolución de los microorganismos; a cambios en el manejo de los recursos hídricos y del abastecimiento de agua; a cambios de herramientas y métodos para estudiar los organismos y sus efectos sobre la salud, o a cambios en la misma población humana.

La OMS, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA, por sus siglas en inglés) y otros organismos colaboran para afrontar algunos de estos retos a través de la iniciativa “Temas emergentes relacionados con el agua y las enfermedades infecciosas”. Las principales publicaciones y la iniciativa general se describen en un folleto. La iniciativa fomenta el desarrollo y publicación de revisiones actualizadas basadas en consultas con expertos internacionales.

Las revisiones publicadas sobre temas emergentes relacionados con el agua y las enfermedades infecciosas incluyen (disponible en inglés):

Alentamos el envío de comentarios para la revisión preliminar de la siguiente publicación disponible en inglés:

Las publicaciones que actualmente se encuentran en elaboración incluyen:

  • Los efectos en la salud de las infecciones adquiridas durante el uso de aguas recreativas o el baño
  • Micobacterias patógenas en el agua (incluido el Mycobacterium avium complex)

Otra información de la OMS que podría ser de interés (disponible en inglés):

7 temas tabú en agua y saneamiento de los que (casi) nadie habla

https://www.iagua.es/blogs/alberto-guijarro-lomena/7-temas-tabu-agua-y-saneamiento-que-casi-nadie-habla

Políticas de la UE en el tema del agua y el medio marino.

Proteger los medios acuáticos y marinos de la UE, sus recursos y ecosistemas, frente a la contaminación, la excesiva captación de aguas y los cambios estructurales, exigirá una acción coordinada a escala de la UE.

La DMA proporciona un marco para la protección y gestión de las aguas en la UE. En 2010, los Estados miembros de la UE publicaron 160 planes hidrológicos de cuenca para el período 2009-2015, con el objetivo de proteger y mejorar el medio acuático. En 2016/2017, se puso fin al segundo conjunto de planes hidrológicos de cuenca para el período 2016-2021.

En 2012, La Comisión Europea publicó el Plan para salvaguardar los recursos hídricos de Europa (COM(2012)673). Se centra en las medidas políticas que mejorarán la aplicación de la legislación de aguas vigente, y en la integración de los objetivos de la política de aguas en otras políticas. El Plan se basa en las políticas hidrológicas relacionadas con la eficiencia de los recursos hídricos y su gestión sostenible en el mismo marco temporal que la Estrategia Europa 2020 hasta 2050.

Además de la DMA y el Plan citado, se han adoptado cuatro directivas sobre los recursos hídricos para garantizar su buen estado en Europa:

La Directiva sobre inundaciones (2007/60/CE), además de fomentar el desarrollo de planes de gestión de riesgo de inundación, apoya significativamente los objetivos de la DMA.

La DMEM, con el respaldo de la DMA y las Directivas de protección de los hábitats y las aves, constituye una respuesta completa e integrada, basada en los ecosistemas y destinada a procurar un buen estado medioambiental en lo que respecta a numerosos aspectos medioambientales específicos.

Conforme a lo dispuesto en la DMEM, en 2012 se implementaron tres medidas importantes relativas a su aplicación: (1) Los Estados miembros presentaron los informes sobre la evaluación inicial del estado medioambiental de sus aguas marinas (artículo 8 de la DMEM); (2) los Estados miembros definieron lo que significa el «buen estado ambiental» (BEA) para las aguas marinas en cada región o subregión marina afectada (artículo 9 de la DMEM); y (3) los Estados miembros establecieron los objetivos medioambientales y los indicadores asociados para la consecución del BEA en 2020 (artículo 10 de la DMEM).

Otras políticas de la UE relevantes a nivel de medioambiente marino y que ofrecen una mejora de la coordinación entre las distintas áreas de la formulación de políticas son la política marítima integrada (PMI), la gestión integrada de zonas costeras (ICZM), la Directiva sobre planificación espacial marina (2014/89/EU) y la política pesquera común (PPC).

Las aguas europeas no son motivo de preocupación únicamente para la UE. Durante décadas, se ha desarrollado una intensa cooperación regional e internacional mediante las siguientes organizaciones y convenios:

La estructura de la red Eionet de la AEMA también proporciona una base sólida para el establecimiento de una política y unos marcos de implementación armonizados entre los países miembros de la AEMA no pertenecientes a la UE y los países vecinos.

 

EL AGUA COMO MERCANCÍA ES UNA LOCURA

Frente a este grave problema las únicas respuestas que la mayoría de gobiernos nos presentan son equivocadas o insuficientes. En pro a una supuesta mejora de la eficiencia, una ola de privatización del agua recorre todos los países, buscando convertirla en una mercancía lucrativa y acabar con los sistemas públicos locales o comunitarios de gestión y preservación del agua. En nuestro país, denunciamos que esto ya está sucediendo en las zonas urbanas. Privatizar y mercantilizar el agua es dejar la vida de todo hombre, mujer o niño en manos de unas pocas corporaciones.

Educación y comunicación en nueva cultura del agua

La Directiva Marco del Agua, en el año 2000, consagraba una nueva forma de gestionar el agua en la Unión Europea, pasando de una visión productivista a un paradigma que empieza a tener en cuenta los criterios de sostenibilidad. Unos años antes, en España, había visto la luz el concepto “Nueva Cultura del Agua”, que avanzaba en la misma dirección, pero ampliando el espectro a ámbitos de la cultura, los valores, y en definitiva, a la manera en que las personas nos relacionamos con el entorno y en particular, con los ríos. Daba así el salto desde un enfoque de dominación de la naturaleza, hacia una visión que busca la convivencia con el medio.

La Directiva ha dado lugar a adaptaciones legislativas, normativas de distinto ámbito o documentos de planificación con un discutible grado de coherencia. Sin embargo, para que todos estos instrumentos jurídicos y económicos den lugar al cambio de visión que propugna la Directiva, es necesaria una transformación de mayor calado, en la que las nuevas concepciones se abran paso entre el peso centenario de esas ideas que hemos ido interiorizando con el paso del año y que responden a una visión de la economía, la política y la sociedad, que nadie tiene que ver con lo que actualmente estamos viviendo.

El cumplimiento efectivo de la Directiva necesita, por tanto, de una nueva manera de entender el agua, los ríos, la manera que tenemos de relacionarnos con ellos, y el papel que cumplen en el planeta. Para ello, la Nueva Cultura del Agua, ha hecho siempre una apuesta por ese trabajo más hondo, que acude a las raíces, los valores y al conjunto del imaginario. Si queremos bajar a las profundidades de los imaginarios, disponemos de dos instrumentos de gran transcendencia: la comunicación y la educación. En este capítulo queremos ahondar en ambos temas con dos intenciones: analizar lo que existe hoy en día y dar recomendaciones a los profesionales para que su trabajo se convierta en una herramienta de cambio profundo.

Con esa intención, el apartado de “Comunicación” comienza con un análisis del tratamiento del agua en los medios de comunicación, para pasar después a dar recomendaciones sobre cómo trabajar estos temas en los medios, teniendo en cuenta que el objetivo ha de ser remover esos conceptos, hoy arcaicos, pero todavía arraigados en nuestra visión del mundo. El apartado incluye reflexiones específicas para los medios escritos, on-line y televisión.

A continuación, nos adentramos en el ámbito educativo, tanto dentro como fuera de las aulas, para dar un vistazo rápido a lo hecho durante estos años y preguntarnos si ha servido para construir ese nuevo imaginario. Los profesionales o las personas interesadas en este tema podrán encontrar aquí buen número de recursos y propuestas concretas que les puedan ayudar en su actividad.

Finalmente, dedicamos un artículo a explicar el concepto de Huella Hídrica por el enorme potencial comunicativo y educativo que alberga.

No quisiera dejar pasar la ocasión para agradecer el esfuerzo de todos los autores y autoras que se han prestado a colaborar en este proyecto aportando un conocimiento forjado a través de años de experiencia y horas de trabajo. Esperamos, con estas reflexiones, ayudar a quienes se interesen por estos asuntos a entender la necesidad de un cambio profundo, un cambio de paradigma, en la manera de establecer  nuestra relación con el agua y los ríos. Sólo así conseguiremos que la Directiva Marco del Agua pueda aplicarse en todo su espíritu, en un escenario cognitivo, conceptual y emocional, construido sobre la sostenibilidad como pilar básico.