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APRENDE A AHORRAR ENERGÍA

¿Sabes que la forma más rápida y barata de frenar el cambio climático es usando menos energía en tu hogar? Te damos algunos consejos para que puedas empezar a ponerlos en práctica mañana mismo.

Con la calefacción
En invierno, regula el termostato a una temperatura media de 20ºC.
Purga los radiadores cada año para que el calor se transmita bien.

Con los electrodomésticos
Frigorífico: Procura que las gomas de las puertas estén en buenas condiciones y evita la formación de escarcha en el congelador.
Lavadora y lavavajillas: Procura llenarlos siempre y lavar en frío o a baja temperatura para consumir menos electricidad.

Con la iluminación
Aprovecha la luz del día todo lo que puedas y apaga las luces al salir de las habitaciones.
Sustituye las bombillas normales por las de bajo consumo. El precio es mayor pero amortizarás la inversión, pues consumen un 80% menos y duran 8 veces más.

Con los “vampiros” eléctricos
Son aparatos eléctricos que, aunque apagados, siguen consumiendo energía: televisores, consolas, ordenadores, cepillos de dientes recargables… cuya posición “stand by” no significa que no sigan consumiendo energía. ¿Qué debes hacer? Pues intentar tenerlos conectados a una regleta que puedas desenchufar cuando no los estés usando.

TRUCOS PARA AHORRAR AGUA Y ELECTRICIDAD

Piensa cada día en cómo haces las cosas y empieza a actuar de forma sostenible, no solo será un ahorro para tu hogar, si no una manera de asegurar que el uso que haces de tus recursos es responsable y adecuado.

¿Cómo podemos ahorrar agua y energía en casa todos los días? Averígualo con estas ideas que hoy compartimos contigo, ¡te ayudarán a adquirir unos hábitos más ecológicos!

* Cómo ahorrar agua

– En el cuarto de baño…
Cuando te laves los dientes, enjuaga tu boca con un vaso de agua en lugar de tener el frifo abierto continuamente.
Reduce el agua que gasta tu cisterna: baja el nivel de la boya para que la entrada de agua se cierre antes o introduce en la cisterna un elemento resistente al agua (como una botella) que reduzca la capacidad de la cisterna.
Haz tus duchas más cortas, cada minuto que restes te ahorrará entre 10 y 20 litros de agua.

– En la cocina…
Lava los platos o verduras en el fregadero o un barreño lleno de agua, en lugar de bajo el grifo abierto.
Usa la lavadora y el lavavajillas con la carga recomendada por el fabricante.

* Cómo ahorrar electricidad

– En toda la casa…
Apaga las luces. Esta es la forma más sencilla y común para ahorrar electricidad, y realmente funciona. Cuando salgas de una habitación, ¡apaga las luces!. Apaga y desenchufa los equipos electrónicos que no estés utilizando, gastan un alto porcentaje de electricidad aunque solo estén “durmiendo”.

– En la cocina…
Apagar la caldera antes de irte de casa por un largo período de tiempo.
No llenes las ollas o cafeteras si no es necesario, tardarán más en calentar y consumirán más energía.
Utiliza gas para cocinar.

Lámparas de agua salada para zonas sin electricidad: agua, sal y 8 horas de luz

Lámparas de agua salada para zonas sin electricidad: agua, sal y 8 horas de luz

Portugal funciona cuatro días con agua, viento y sol El 75% de la producción eléctrica del país es energía renovable.

Durante cuatro días de mayo, Portugal funcionó solo con la fuerza del viento, del agua y del sol, según el rastreo en la Red Eléctrica Nacional de Zero, la asociación del sistema terrestre sostenible.

Es la primera vez que ocurre algo así en un país desarrollado, uno de los países europeos con más horas de sol, pero también con un bravío océano Atlántico que le ofrece olas y vientos para aprovechar. En Inglaterra y Alemania se dieron procesos parecidos, pero solo durante unas horas.

Los cuatro días seguidos funcionando con energías no fósiles, ocurrieron entre las 6.45 del sábado 7 de mayo y las 17.45 del miércoles siguiente: 107 horas seguidos durante las cuales se abasteció la red eléctrica del país con fuentes naturales de energía y sin emisiones de carbono.

En este año, el 74,7% de la producción energética nacional proviene de las energías no fósiles, principalmente del agua (44,1%) del total de las renovables, seguida del viento (25,6%) y de la biomasa (4%); por primera vez, la producción solar rebasó el 1% del total, según los datos de la Asociación de Energías Renovables, Apren.

La energía hídrica es hoy la más abundante, pero irá a menos, ya que mucho del potencial ya ha sido explotado por las instalaciones existentes. El inmediato futuro es para el viento, la tecnología más barata cuando se considera un nuevo proyecto de generación eléctrica, más barata incluso que otras convencionales como el gas natural o el carbón, según informa un portavoz de EDP. En el futuro se espera un abaratamiento de los costes de inversión de solar que permitiría que esta situación se haga más común, aunque no antes de 2020.

De momento, económicamente, al ciudadano no le beneficia si la electricidad procede de la compra de carbón o petróleo o de la naturaleza. La factura eléctrica del portugués es, después de la del alemán, la más cara de Europa, con una carga fiscal del 42%, solo superior a la que tienen daneses y alemanes, según datos de Eurostat. En proporción a la capacidad de compra del portugués, el precio de la electricidad y gas no tiene parangón en Europa.
Aparte de ventajas ecológicas, las energías renovables asientan la población rural. Por lo general, las instalaciones suelen construirse en zonas rurales donde existen mayores recursos de viento o agua. Este hecho mejora las economías rurales con la creación de puestos de trabajo, mejora de infraestructuras y un aumento de recaudación fiscal.

EDPR, principal generador nacional de energía, desarrolla parques eólicos desde 1996, tiene su sede europea en Madrid, y otra oficina en Houston para administrar sus activos en Estados Unidos y Canadá. Tiene licencias para desarrollar parques eólicos en Brasil, y solares y marítimos en Portugal.

El cambio de la producción energética en Portugal ha sido muy profundo en los últimos 40 años. En 1980 era uno de los países europeos energéticamente más contaminante, exactamente el 27º de 30 países, según el estudio realizado por Europe Diry 30, por culpa de la central termoeléctrica de Sines. Pero ya en el año 2004, Portugal había conseguido que casi el 20% de su consumo fuera energía renovable, mientras que en España apenas era del 8%.

El vigilante europeo KeepOnTrack recuerda que Portugal ha perdido fuelle en los dos últimos años en su programa de sustitución de las energías fósiles y que, de seguir así, no cumplirá con el objetivo de la directiva europea para que en 2020 el 31% de su consumo energético proceda de fuentes no fósiles. España, Francia, Inglaterra e Irlanda, tampoco cumplirán.

Qué pasa si se acaba el petróleo

El petróleo es la sangre vital del mundo moderno y el motor de combustión de su corazón indomable. En 2009, los pozos de petróleo de todo el mundo bombean aproximadamente unos 84 a 85 millones de barriles de la tierra y los países consumen la misma medida. A este ritmo, ¿cuánto tiempo podemos seguir bombeando los combustibles fósiles de la tierra sin agotar los suministros? y ¿qué pasara cuando se acabe el petroleo en el mundo?

Naturalmente, no podemos abrir un grifo y sacar todo el petróleo del planeta de un único pozo. Hay incontables pozos de petróleo sobre la superficie de la Tierra: unos activos y otros ya han sido drenados. Cada pozo de petróleo sigue una producción en forma de campana, con el aumento de la producción, la estabilización y luego la disminución a nada durante un período corto de años. Esto se conoce como la curva de Hubbert, propuesta en 1956 por geólogo M. King Hubbert.

El comportamiento es el siguiente: las compañías petroleras descubren los yacimientos grandes de petróleo, fácilmente explotados al principio y luego se desplazan hacia los campos petroleros más pequeños y más profundos cuando ha habido una disminución importante del petróleo. La nueva tecnología también continúa haciendo viable la explotación de yacimientos petrolíferos no explotados previamente. La curva general predice que la producción mundial aumentará, habrá un pico y luego se caerá.

Antes de comenzar esta caída gradual, sin embargo, vamos a llegar a un punto conocido como el pico del petróleo. Imagina una jarra llena de café. Imagínate que viertes una taza tras otra sin esfuerzo hasta que la flujo de café comienza a disminuir. Con el tiempo incluso tienes que inclinar mucho la jarra para poder aprovechar lo que queda. El pico del petróleo es que la última copa llena antes de que comience el descenso final. La demanda sigue creciendo, mientras que las reservas de petróleo no renovables de la Tierra disminuyen.

Qué pasa si se apaga el sol

En primer lugar, la Tierra mantendría el calor durante mucho tiempo en comparación con la temperatura que hace en el espacio. No obtante, animales, plantas y seres humanos, notaríamos el frío mucho antes.

En tan solo una semana, la temperatura de la Tierra estaría por debajo de los 0° Farenheitt y en un año, a -100°. Los mares y océanos comenzarían a congelarse pero es precisamente este efecto el que ayudaría a conservar la temperatura y que no bajase más.

¿Cuanto durará el petroleo?

Las naciones ya han alcanzado el pico del petróleo. La producción de EE.UU. alcanzó su pico máximo en 1971 y ha estado en declive desde entonces. Dado que la producción mundial de petróleo parece haberse estabilizado en 2005, algunos analistas dicen que el mundo ya ha tocado techo. Fredrik Robelius del Grupo de Estudio de Hidrocarburos, sin embargo, predice que alcanzará su punto máximo en algún momento entre ahora y 2018.

Otras estimaciones son mucho menos graves. En 2006, el Cambridge Energy Research Associates (CERA) predijo que 3740 mil millones de barriles de petróleo permanecen en la Tierra, una cantidad tres veces mayor que la estimada por los defensores del petróleo. CERA prevé que la producción mundial de petróleo durará décadas.

¿Qué pasa después del pico del petróleo? Las peores predicciones del “crash del petróleo” incluye una subida considerable en el precio del gas, el fin de la globalización, la anarquía generalizada y la explotación despiadada de los últimos sitios de perforación protegidos previamente.

Las predicciones más optimistas de este inevitable mundo post-petróleo implica mucha más preparación. Básicamente, el impacto de la escasez de petróleo puede reducirse al disminuir nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Las fuentes alternativas de energía y biocombustibles renovables desempeñan un papel crucial en el futuro. Algunos expertos incluso van tan lejos como para ver los posibles déficits de petróleo como un factor de estabilidad en la política mundial.

El petróleo tiene los días contados. El suministro mundial de petróleo no puede satisfacer la demanda mundial de petróleo para siempre, lo que exige nuevas fuentes de energía y su uso. Incluso si la tecnología nos ha permitido recoger hasta la última gota de petróleo en el planeta, el incremento de la escasez y el alza de los precios iban a exigir el cambio generalizado mucho antes de que en realidad nos quedamos sin petróleo.

La vida sin sol

Algunos microorganismos podrían vivir sin el calor, especialmente aquellos que viven en la corteza terrestre, pero en realidad, la mayoría de los seres vivos no podrían sobrevivir sin el calor. Esto incluye también a las plantas, que perecerían en solo unas semanas al no poder realizar la fotosíntesis (el sol es esencial en este proceso). Es muy probable que árboles de gran tamaño fuesen capaces de sobrevivir algunas décadas gracias a su capacidad para ralentizar el metabolismo. Los animales morirían de frío en poco tiempo.

El ser humano podría intentar sobrevivir en refugios nucleares o geotérmicos. Precisamente Islandia es un lugar óptimo para intentar vivir ya que allí el 87% de los hogares utilizan la energía geotérmica (el calor del interior de la tierra) para subsistir. Este modelo de vida podría ayudar a los humanos a vivir algunas décadas e incluso siglos.

 

Qué pasa si el sol desaparece

No es ninguna exageración decir que el sol sostiene la vida en la Tierra ya que no sólo proporciona luz y calor, sino también la energía que nos ayuda a mantenernos abastecidos con el oxígeno y los alimentos. Pero ¿y si el sol explotara o de repente se apagara?

El primer gran cambio que se notaría sería la ausencia de luz. Por supuesto, esto no ocurriría de forma instantánea, ya que tarda ocho minutos y 20 segundos que la luz del sol llegue a la Tierra. Es decir, empezaríamos a notar la ausencia de luz 8 minutos y 20 segundos después de que se hubiera apagado el sol.

Sin el sol no habría luz suficiente para que todos nosotros pudiéramos ver un poco (tendríamos la luna, pero claro, no todo el tiempo en todas las zonas). La electricidad y los combustibles fósiles seguirían siendo utilizables durante un tiempo. Así que las ciudades y pueblos podrían seguir siendo iluminados por fuentes artificiales.

Sin luz solar, la fotosíntesis cesaría. El 99,9% de la productividad natural de la Tierra realiza la fotosíntesis, lo que requiere el sol y sin él las plantas ya no serían capaces de inhalar y exhalar dióxido de carbono para mantener la vida.

Una última cosa a tener en cuenta: el sol no sólo ilumina y calienta nuestro planeta, sino que también proporciona la gravedad que nos mantiene en órbita. Así que, si su masa desapareciera también de repente (esto es imposible), el planeta estaría volando a la deriva sin rumbo fijo.

La energia eólica intenta resistir en España

http://economia.elpais.com/economia/2015/06/05/actualidad/1433501682_102686.html