Agua en Budapest

Aprovechando los viajes turísticos que realizo, y siempre que puedo, voy a ver temas relacionados con mi deformación profesional que no es más que el tema del agua. Hoy os voy a contar mi visita a Budapest.

  • AGUAS TERMALES:

En 1934, Budapest recibió el título de «Ciudad de Balnearios» por ser la capital que dispone de más pozos de aguas medicinales y termales del mundo;[cita requerida] es conocida por algunos como «La capital mundial de las aguas medicinales».

Su red es única: el rendimiento de las aguas termales, con temperaturas de 21 a 78 grados centígrados, que brotan de 118 fuentes naturales y de pozos artificiales, supera los 70 millones de litros diarios.

Una de las principales razones para visitar Budapest es su abundante suministro de aguas termales. Causa asombro la cantidad de fuentes termales y aguas curativas que hay en esta parte de Europa. La capital está atravesada por una falla geológica oblicua, a lo largo de la cual el agua brota a la superficie a una temperatura que oscila entre 21-78 grados, según la profundidad. Esta característica es única en el mundo y su rendimiento total es de más de 70 millones de litros diarios. Solo en Budapest existen 118 fuentes naturales o pozos perforados, pero tengan la absoluta certeza de que, en cualquier lugar de Hungría donde estén, siempre encontrarán aguas termales o minerales a menos de 50 Kms.

El descubrimiento de estas beneficiosas aguas se remonta a la época de los Celtas, pero fueron los romanos los primeros en explotarlas. Los balnearios, tanto públicos como privados, eran indispensables en sus ciudades. Los romanos se asentaron al oeste del Danubio, que constituía la frontera natural de su Imperio, y fue allí donde fundaron su centro, Aquincum; una elección basada en gran medida en la gran cantidad de manantiales que existían en ese lugar. Incluso hoy día, se pueden visitar en el tercer distrito de la capital los balnearios públicos y las piscinas de la segunda legión romana. En conjunto, se conservan en Budapest 20 balnearios de la época romana. El más grande, hoy convertido en museo, estaba ubicado en la Plaza Florián y servía a los militares del campamento adyacente. Los baños termales eran esenciales en cualquier ciudad romana, no sólo por sus propósitos higiénicos y curativos, sino también como importantes centros culturales y sociales.

Tras la caída del Imperio Romano, la práctica de bañarse empezó a declinar en toda Europa. La conversión de Hungría al Cristianismo contribuyó a esta decadencia, debido a que la Iglesia desaprobaba enérgicamente la desnudez en público.

El siguiente período importante en la historia de los balnearios de Buda tuvo lugar durante el régimen otomano. Al igual que los romanos, los turcos también tuvieron sus tradiciones especiales para bañarse y estaban encantados con la abundancia de fuentes termales en Buda.
Las rigurosas normas de su religión prohibían el establecimiento de balnearios junto a aguas estancadas. Solo las aguas de los ríos o de las fuentes naturales eran consideradas aptas para bañarse.

Cuando en 1686 un ejército cristiano reconquistó Buda y expulsó a los turcos, muchos de los balnearios cayeron en desuso o fueron utilizados sólo para bañar animales. La cultura del baño, que había florecido dos veces (con los romanos y los turcos) en Hungría, tuvo que esperar a renacer hasta el siglo XIX.

Hoy en día existen varios balnearios en Budapest que son muy interesantes incluso por su valor arquitectónico. Revisemos algunos de ellos a continuación:

Gellért – el más antiguo de los balnearios que NO fue fundado por los romanos. Cuenta la leyenda que, a fines del siglo XI, Santa Isabel bañaba y curaba a los leprosos en este lugar. Fue un balneario público durante siglos y sus poderes curativos dieron origen a numerosos mitos. Los turcos lo llamaban ”Purgatorio”, porque el agua brotaba aquí mucho más caliente que en otros lugares de Buda. En el siglo XVII lo llamaban el balneario de lodo, por el fino barro que era empujado hacia la superficie junto con el agua de manantial, y que se sedimentaba en el fondo de las piscinas.
El hotel fue construído en estilo modernista en 1918 y hoy es considerado monumento histórico protegido. Probablemente contribuyó en gran medida a que Budapest obtuviera el título de Ciudad Balnearia Internacional en 1934. Su construcción formó parte del gran proyecto de regeneración de la ciudad que se llevó a cabo entre 1912 y 1918.

Széchényi – fue el primer balneario de la parte oriental de la ciudad (Pest) y se convirtió en uno de los mayores grandes complejos de Europa Central. En el exterior de la entrada principal se encuentra la estatua de Vilmos Zsigmondy, un ingeniero de minas que tuvo la iniciativa de practicar excavaciones en ese lugar. El agua brota a la superficie desde unos mil metros de profundidad a una temperatura de 75 grados, la máxima temperatura de todas las fuentes termales de la ciudad.

Király – Gran parte de este edificio fue construída durante el régimen otomano en 1565. Es el único balneario que no posee una fuente propia, sino que el agua llega desde el balneario Lukács mediante una tubería. El motivo de su construcción en este lugar radica en que el balneario estaba situado dentro de las enormes murallas de Buda, por lo cual los turcos podía tomar sus baños incluso durante los asedios. Posteriormente, la familia König anadió otra ala al edificio, ya en estilo neoclásico. Puesto que el apellido de la familia significa „rey” en alemán, más tarde se tradujo literalmente al húngaro: Király. Es un monumento histórico protegido, aunque se halle en uso. Está disponible para hombres y mujeres en días alternos.

Lukács – Los Caballeros de San Juan, que se ocupaban de los enfermos, se establecieron en ésta área en el siglo XII, y fueron sucedidos poco después por las órdenes de los Caballeros de Rodas y de Malta. Todos ellos construyeron balnearios junto a sus monasterios. Bajo el régimen otomano, los balnearios continuaron en uso, pero se usaron sobre todo para la producción de pólvora, así como molino hidráulico. En 1894 se construyó un hotel-balneario con una moderna unidad hidroterapéutica y se reconstruyó la piscina. De este modo, empezó a venir gente de todo el mundo en busca de remedio a sus dolencias. Las placas de mármol que se encuentran en la pared del patio se colocaron allí en agradecimiento por curaciones exitosas. Este balneario es famoso por su tratamiento de lodo.

En los alrededores de estos baños termales existen pozos y salas para beber agua medicinal con alto contenido de distintos tipos minerales. La más conocida de estas salas de ingesta sirve de entrada al baño termal Lukács, que fue inaugurado en 1937, orientándose sus aguas medicinales a la curación de problemas digestivos. El edificio del baño termal fue construido en 1894. Sus efectos benéficos medicinales pronto fueron conocidos en el resto de Europa, convirtiéndose en uno de los lugares más notables de esta saludable especialidad.

  • ABASTECIMIENTO DE AGUA:

En Budapest la capital de Hungría, el abastecimiento de agua potable depende completamente del agua filtrada en los márgenes del río Danubio. La cantidad de agua extraída depende únicamente de la cantidad de infiltración de los márgenes del río de manera que las extracciones son de un orden de magnitud inferior que el volumen de descarga del río.

Una de las principales ventajas que presenta este método respecto a la extracción directa del agua desde la masa superficial, es que el tratamiento posterior para purificar las aguas extraídas es mínimo, lo que hace posible utilizar estas aguas para usos de aguas de alta calidad, como es el uso público y las aguas industriales al tener pocos contaminantes las mismas.

A lo largo de los márgenes del Danubio se encuentran la mayoría de los pozos de extracción. El uso actual es de 0,9 Mm3/día (el 75% es para uso público) y la capacidad potencial futura es de aproximadamente 4 Mm3/día

Ver foto en el siguiente enlace:

Infiltración en el márgen del río Danubio

 

  • BOCAS DE INCENDIO O FUENTES DE AGUA POTABLE:

Hace no muchos años encontrar fuentes de agua potable en Budapest se había convertido en un verdadero problema en los últimos años. Para ello se llevó a cabo un proyecto denominado ‘Agua Potable’ que consistía en convertir a Budapest en una ciudad más habitable al proveer agua potable reciclando bocas de incendio y que estas se utilizaran como grifos/fuentes de suministro a los ciudadanos y los turistas de la zona.

Los fundadores del proyecto han creado grifos que hacen accesibles el agua potable de las bocas de incendio, de una manera rápida, simple y barata. El primer ‘grifo’ de agua potable fue instalado hace ya algún tiempo y se han instalado otras 42 bocas de incendio convertidas en fuentes de agua potable repartidas por el centro de Budapest. Me ha parecido muy interesante y por eso os lo dejo para que tomemos ejemplo de ello.

Fotos de fuentes en Budapest seguir el enlace:

Fuentes_Budapest

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