Archivo mensual: julio 2017

Degradación de los recursos naturales

No sólo es la degradación de la misma agua y sus reservas las causas que afectan a la disponibilidad de agua. La naturaleza, después de todo, funciona a partir de un equilibrio, y este cambio provoca una serie de efectos en cadena. La contaminación o erosión de los suelos, como ya avanzábamos, afecta a las reservas subterráneas e incluso a las aguas superficiales. Además, muchos ríos sufren la erosión de sus márgenes, causada por la eliminación de los bosques de ribera, responsables justamente por impedir el avance del proceso en cuestión, que genera una mayor deposición de sedimentos en el lecho de los ríos, causando sedimentación. Con el tiempo, los ríos afectados dejan de existir o disminuyen considerablemente el flujo de sus aguas. La destrucción de los bosques con los incendios y la deforestación son también un problema en el núcleo de la cuestión. La vegetación tiene la función de preservar las fuentes de los grandes ríos y también proporcionar, en algunos casos, humedad a la atmósfera, lo que resulta en la precipitación de lluvias. Con la disminución de la cobertura vegetal en todo el mundo, el agua se convertirá progresivamente en un recurso más escaso.

Falta de infraestructura básica.

La escasez de agua se convierte en un problema incluso en los países o lugares en el mundo que tengan cierta disponibilidad de agua. Esto sucede por razones económicas, especialmente en los países periféricos, donde los problemas relacionados con la falta de recursos afectan las inversiones en sistemas de captura, almacenamiento y distribución de agua para la población y las actividades productivas. Por supuesto, estos factores mencionados anteriormente son los que causan la escasez de agua en regiones donde antes no había este problema o en donde podrían ser fácilmente resueltos, lo que no incluye necesariamente áreas donde hay escasez física del agua, como las zonas áridas y desérticas. Para combatir esa escasez hídrica, es necesario, pues, la identificación de los problemas con un foco en soluciones, que pueden incluir desde la adopción de sistemas de abastecimientos alternativos, a la reutilización del agua, la transposición de ríos, la desalinización del agua del mar y muchos otros.

Cambio climático.

El cambio climático – aunque no hay consenso en la comunidad científica – está provocando el aumento de la temperatura de la Tierra como resultado de la contaminación y la intensificación del efecto invernadero, lo que caracteriza el calentamiento global. Así, aunque el volumen de agua en el planeta es siempre el mismo, el ciclo del agua se produce en una frecuencia más baja, causando severas sequías y escasez de agua, volviéndose un problema crónico. Sin embargo, siempre es peligroso asociar cualquier sequía o crisis hídrica a los cambios climáticos sin la realización de estudios y la existencia de conocimientos previos específicos. Por eso, los estudios científicos son siempre importantes para proporcionarnos informaciones precisas a fin de evitar conclusiones precipitadas o inconexas. Vale recordar que el cambio climático es un asunto polémico, incluso entre los especialistas en el tema.

Contaminación y degradación de las reservas hídricas.

El ser humano, en la mayor parte de sus actividades, necesita agua fresca para asegurar su subsistencia. Sin embargo, muchas actividades humanas contribuyen a la reducción de esta agua, especialmente con la contaminación de los ríos y manantiales que se vuelven inutilizables en un corto período de tiempo. Una de las formas más frecuentes en que esto sucede es la contaminación generada por el depósito de aguas residuales o la contaminación excesiva de las ciudades. En los lugares donde el saneamiento ambiental no es apropiado, la imagen se vuelve aún más dramática. Aunque grandes ciudades tienen importantes caudales como ríos, el espacio urbano acelera una crisis de agua en la zona. En las zonas de los acuíferos y las aguas subterráneas, la contaminación del suelo conduce a menudo a envenenar la capa freática, lo que afecta a la obtención de agua mineral. Por lo tanto, la conservación de algunos recursos de agua también depende del mantenimiento de los suelos y su no contaminación, lo que nos lleva al siguiente tópico.

Creciente consumo

El aumento en el consumo de agua en el mundo ha contribuido a la disminución de la disponibilidad de los recursos hídricos. Aunque el agua tiene una capacidad de renovación cíclica, el aumento en el consumo puede ser mayor que este reemplazo natural, generando una mayor escasez a largo plazo. Este cuadro es característico en muchas partes del mundo y el fenómeno se conoce como estrés hídrico. Las causas del aumento en el consumo de agua son varias: el crecimiento demográfico, el desarrollo económico y el aumento de la producción en las economías periféricas o emergentes, el aumento de las actividades productivas, el aumento del consumo de productos que utilizan una gran cantidad de agua en su producción, entre otros.

Causas de la escasez de agua.

La aparición de la escasez de agua en condiciones no naturales en cualquier parte del mundo puede ser el resultado de una combinación de factores relacionados con la acción humana (antrópica). Por tanto, la escasez de agua es causada por una serie de factores que podrían evitarse. Los datos sobre la disponibilidad de agua en el mundo son ampliamente conocidos: mientras que el planeta tiene una superficie compuesta de 70% de agua, la mayor parte de esta cantidad (97% del total) se compone de los océanos y los mares, no aptos para el consumo humano. Del 3% restante, 69,8% son glaciares, 29% acuíferos (algunos de difícil acceso), 0,9% disponible otras composiciones y sólo un 0,3% apto en los ríos y lagos. Teniendo en cuenta estas cifras y los efectos sucesivos de las actividades humanas sobre el medio ambiente natural, la disponibilidad de agua está disminuyendo en muchas partes del mundo, lo que significa que áreas enteras tienen que enfrentar la falta total o parcial de este valioso recurso. Por lo tanto, la gran pregunta es: ¿qué causa la escasez hídrica? La lista de factores puede indicar las posibles soluciones que deben adoptarse para combatir este problema.

El problema: falta de agua

Mientras que en muchos lugares el agua limpia y fresca se da por hecho, en otros es un recurso escaso debido a la falta de agua o a la contaminación de sus fuentes. Aproximadamente 1.100 millones de personas, es decir, el 18 por ciento de la población mundial, no tienen acceso a fuentes seguras de agua potable, y más de 2.400 millones de personas carecen de saneamiento adecuado. En los países en desarrollo, más de 2.200 millones de personas, la mayoría de ellos niños, mueren cada año a causa de enfermedades asociadas con la falta de acceso al agua potable, saneamiento inadecuado e insalubridad. Además, gran parte de las personas que viven en los países en desarrollo sufren de enfermedades causadas directa o indirectamente por el consumo de agua o alimentos contaminados o por organismos portadores de enfermedades que se reproducen en el agua. Con el suministro adecuado de agua potable y de saneamiento, la incidencia de contraer algunas enfermedades y consiguiente muerte podrían reducirse hasta en un 75 por ciento.

La carencia de agua potable se debe tanto a la falta de inversiones en sistemas de agua como a su mantenimiento inadecuado. Cerca del 50 por ciento del agua en los sistemas de suministro de agua potable en los países en desarrollo se pierde por fugas, conexiones ilegales y vandalismo. En algunos países, el agua potable es altamente subsidiada para aquellos conectados al sistema, generalmente personas en una mejor situación económica, mientras que la gente pobre que no está conectada al sistema depende de vendedores privados costosos o de fuentes inseguras.

Los problemas de agua tienen una importante implicación de género. Con frecuencia en los países en desarrollo, las mujeres son las encargadas de transportar el agua. En promedio, estas tienen que recorrer a diario distancias de 6 kilómetros, cargando el equivalente de una pieza de equipaje, o 20 kilogramos. Las mujeres y las niñas son las que más sufren como resultado de la falta de servicios de saneamiento.
La mayor parte del agua dulce, aproximadamente el 70 por ciento del líquido disponible mundialmente se utiliza en la agricultura. Sin embargo, la mayoría de los sistemas de irrigación son ineficientes: pierden alrededor del 60 por ciento del agua por la evaporación o reflujo a los ríos y mantos acuíferos. La irrigación ineficiente desperdicia el agua y también provoca riesgos ambientales y de salud, tales como la pérdida de tierra agrícola productiva debido a la saturación, un problema grave en algunas áreas del sur de Asia; asimismo, el agua estancada provoca la transmisión de la malaria.

El consumo de agua en algunas áreas ha tenido impactos dramáticos sobre el medio ambiente. En áreas de os Estados Unidos, China y la India, se está consumiendo agua subterránea con más rapidez de la que se repone, y los niveles hidrostáticos disminuyen constantemente. Algunos ríos, tales como el Río Colorado en el oeste de los Estados Unidos y el Río Amarillo en China, con frecuencia se secan antes de llegar al mar.

Debido a que los suministros de agua dulce son el elemento esencial que permite la supervivencia y el desarrollo, también han sido, a veces, motivo de conflictos y disputas, pero a la vez, son una fuente de cooperación entre personas que comparten los recursos del agua. A la par del aumento de la demanda del líquido vital, las negociaciones sobre la asignación y administración de los recursos del agua son cada vez más comunes y necesarias.

LA ESCASEZ DE AGUA

La sequía provoca efectos devastadores en los países que las sufren. Actualmente, muchos países tienen menos agua de la que necesitan. A principios del próximo siglo, una tercera parte de las naciones tendrá escasez de agua de modo permanente. La primavera es cada vez más pobre como consecuencia de la tala de los bosques y el cambio climático. Los lagos subterráneos, que datan de tiempos prehistóricos, se están agotando con rapidez.

El ser humano considera al suelo, que normalmente llama tierra, como algo muerto, donde puede colocar, acumular o tirar cualquier producto sólido o liquido que ya no le es de utilidad o que sabe que es tóxico. La humanidad obtiene la mayor cantidad de agua de los ríos, pero casi todos se encuentran inservibles a causa de la contaminación. El agua de mar desalinizada es una fuente potencial, aunque el costo del proceso es diez veces mayor.

La inercia política agrava la crisis del agua. La crisis mundial del agua cobrará en los próximos años proporciones sin precedentes y aumentará la creciente penuria por falta de agua en las personas que habitan en muchos países subdesarrollados. Los recursos hídricos disminuirán continuamente a causa del crecimiento de la población, de la contaminación y del cambio climático.

De todas las crisis sociales y naturales que debemos afrontar los seres humanos, la de los recursos hídricos es la que más afecta a nuestra propia supervivencia y a la del planeta. Ninguna región del mundo podrá evitar las repercusiones de esta crisis que afecta a todos los aspectos de vida, desde la salud de los niños hasta la alimentación de los seres humanos. Los abastecimientos de agua disminuyen, mientras que la demanda crece a un ritmo pasmoso e insostenible. Se prevé que en los próximos veinte años el promedio mundial de abastecimiento de agua por habitante disminuirá en un tercio.

La falta de consciencia sobre la magnitud del problema, la inercia de los dirigentes y las actitudes y conductas inapropiadas explican el deterioro progresivo de la situación y la razón de por qué no se adoptan las medidas que se necesitan.

A mediados del presente siglo miles de millones de personas sufrirán de escasez de agua en todo el mundo. Se calcula que un 20% del incremento de la escasez mundial de agua obedecerá al cambio climático. En las zonas húmedas es probable que las precipitaciones lluviosas aumenten, mientras que en muchas zonas propensas a la sequía, e incluso en algunas regiones tropicales y subtropicales, disminuirán y serán más irregulares. La calidad del agua empeorará con la elevación de su temperatura y el aumento de los índices de contaminación. Ya en los últimos años se ha evidenciado una importante disminución en su calidad. Y los más afectados siguen siendo los pobres, ya que el 50% de la población de los países subdesarrollados está expuesta al peligro que representan las fuentes de agua contaminadas.

Otros problemas muy importantes que se plantean son los de la calidad y la buena administración del agua. En el mundo hay más de 2,2 millones de personas que mueren cada año debido a enfermedades causadas por el agua potable contaminada y un saneamiento deficiente. Una gran proporción de esas muertes se debe a las enfermedades ocasionadas por el agua. Aproximadamente, un millón de personas muere de malaria cada año y más de 200 millones se ven aquejadas de esquistosomiasis, una dolencia conocida también con el nombre de bilharziosis. Todas estas terribles desgracias, así como los sufrimientos y pérdidas que entrañan, se pueden evitar.

Actualmente la industria utiliza el 22% del agua consumida en el mundo. En los países ricos ese porcentaje asciende a un 59%, mientras que en los países pobres sólo llega a un 8%. En el año 2.025 esa proporción alcanzará un 24%. Se calcula que para ese entonces se gastarán 1.170 km³ de agua anuales para usos industriales.

También existe el riesgo de privatizar la producción de agua potable, su distribución y fijación del precio. En esta situación son siempre los pobres quienes más padecen, pues tienen menos acceso al abastecimiento de agua y deben pagar proporcionalmente más por él. Por ejemplo, en Nueva Delhi –India-, el agua se vende a los pobres a razón de 4,89 dólares por metro cúbico, mientras que las familias que poseen agua corriente a domicilio pagan solamente 0,01 dólares por la misma cantidad. En Vientiane -República Democrática Popular Lao-, los vendedores cobran 14,68 dólares por metro cúbico, mientras que la tarifa municipal es de solamente 0,11 dólares.

Cuando faltan las infraestructuras y los servicios, las áreas urbanas que careen de instalaciones para el suministro y el saneamiento de aguas constituyen uno de los entornos más peligrosos para la vida humana. Muy pocas viviendas en esta Tierra tienen desagües que vayan a parar al alcantarillado. La población pobre que vive esa situación en las ciudades es la primera víctima de las afecciones causadas por la falta de saneamientos, las inundaciones e, incluso, por las enfermedades causadas por el agua como la malaria, que se ha convertido en una de las principales causas de enfermedad y muerte en muchas áreas urbanas. Por otro lado, a medida que la demanda de agua aumenta, proliferan también los rumores sobre las guerras que pueden avecinarse debido a la falta de los recursos hídricos.

 

Agua en Budapest

Aprovechando los viajes turísticos que realizo, y siempre que puedo, voy a ver temas relacionados con mi deformación profesional que no es más que el tema del agua. Hoy os voy a contar mi visita a Budapest.

  • AGUAS TERMALES:

En 1934, Budapest recibió el título de «Ciudad de Balnearios» por ser la capital que dispone de más pozos de aguas medicinales y termales del mundo;[cita requerida] es conocida por algunos como «La capital mundial de las aguas medicinales».

Su red es única: el rendimiento de las aguas termales, con temperaturas de 21 a 78 grados centígrados, que brotan de 118 fuentes naturales y de pozos artificiales, supera los 70 millones de litros diarios.

Una de las principales razones para visitar Budapest es su abundante suministro de aguas termales. Causa asombro la cantidad de fuentes termales y aguas curativas que hay en esta parte de Europa. La capital está atravesada por una falla geológica oblicua, a lo largo de la cual el agua brota a la superficie a una temperatura que oscila entre 21-78 grados, según la profundidad. Esta característica es única en el mundo y su rendimiento total es de más de 70 millones de litros diarios. Solo en Budapest existen 118 fuentes naturales o pozos perforados, pero tengan la absoluta certeza de que, en cualquier lugar de Hungría donde estén, siempre encontrarán aguas termales o minerales a menos de 50 Kms.

El descubrimiento de estas beneficiosas aguas se remonta a la época de los Celtas, pero fueron los romanos los primeros en explotarlas. Los balnearios, tanto públicos como privados, eran indispensables en sus ciudades. Los romanos se asentaron al oeste del Danubio, que constituía la frontera natural de su Imperio, y fue allí donde fundaron su centro, Aquincum; una elección basada en gran medida en la gran cantidad de manantiales que existían en ese lugar. Incluso hoy día, se pueden visitar en el tercer distrito de la capital los balnearios públicos y las piscinas de la segunda legión romana. En conjunto, se conservan en Budapest 20 balnearios de la época romana. El más grande, hoy convertido en museo, estaba ubicado en la Plaza Florián y servía a los militares del campamento adyacente. Los baños termales eran esenciales en cualquier ciudad romana, no sólo por sus propósitos higiénicos y curativos, sino también como importantes centros culturales y sociales.

Tras la caída del Imperio Romano, la práctica de bañarse empezó a declinar en toda Europa. La conversión de Hungría al Cristianismo contribuyó a esta decadencia, debido a que la Iglesia desaprobaba enérgicamente la desnudez en público.

El siguiente período importante en la historia de los balnearios de Buda tuvo lugar durante el régimen otomano. Al igual que los romanos, los turcos también tuvieron sus tradiciones especiales para bañarse y estaban encantados con la abundancia de fuentes termales en Buda.
Las rigurosas normas de su religión prohibían el establecimiento de balnearios junto a aguas estancadas. Solo las aguas de los ríos o de las fuentes naturales eran consideradas aptas para bañarse.

Cuando en 1686 un ejército cristiano reconquistó Buda y expulsó a los turcos, muchos de los balnearios cayeron en desuso o fueron utilizados sólo para bañar animales. La cultura del baño, que había florecido dos veces (con los romanos y los turcos) en Hungría, tuvo que esperar a renacer hasta el siglo XIX.

Hoy en día existen varios balnearios en Budapest que son muy interesantes incluso por su valor arquitectónico. Revisemos algunos de ellos a continuación:

Gellért – el más antiguo de los balnearios que NO fue fundado por los romanos. Cuenta la leyenda que, a fines del siglo XI, Santa Isabel bañaba y curaba a los leprosos en este lugar. Fue un balneario público durante siglos y sus poderes curativos dieron origen a numerosos mitos. Los turcos lo llamaban ”Purgatorio”, porque el agua brotaba aquí mucho más caliente que en otros lugares de Buda. En el siglo XVII lo llamaban el balneario de lodo, por el fino barro que era empujado hacia la superficie junto con el agua de manantial, y que se sedimentaba en el fondo de las piscinas.
El hotel fue construído en estilo modernista en 1918 y hoy es considerado monumento histórico protegido. Probablemente contribuyó en gran medida a que Budapest obtuviera el título de Ciudad Balnearia Internacional en 1934. Su construcción formó parte del gran proyecto de regeneración de la ciudad que se llevó a cabo entre 1912 y 1918.

Széchényi – fue el primer balneario de la parte oriental de la ciudad (Pest) y se convirtió en uno de los mayores grandes complejos de Europa Central. En el exterior de la entrada principal se encuentra la estatua de Vilmos Zsigmondy, un ingeniero de minas que tuvo la iniciativa de practicar excavaciones en ese lugar. El agua brota a la superficie desde unos mil metros de profundidad a una temperatura de 75 grados, la máxima temperatura de todas las fuentes termales de la ciudad.

Király – Gran parte de este edificio fue construída durante el régimen otomano en 1565. Es el único balneario que no posee una fuente propia, sino que el agua llega desde el balneario Lukács mediante una tubería. El motivo de su construcción en este lugar radica en que el balneario estaba situado dentro de las enormes murallas de Buda, por lo cual los turcos podía tomar sus baños incluso durante los asedios. Posteriormente, la familia König anadió otra ala al edificio, ya en estilo neoclásico. Puesto que el apellido de la familia significa „rey” en alemán, más tarde se tradujo literalmente al húngaro: Király. Es un monumento histórico protegido, aunque se halle en uso. Está disponible para hombres y mujeres en días alternos.

Lukács – Los Caballeros de San Juan, que se ocupaban de los enfermos, se establecieron en ésta área en el siglo XII, y fueron sucedidos poco después por las órdenes de los Caballeros de Rodas y de Malta. Todos ellos construyeron balnearios junto a sus monasterios. Bajo el régimen otomano, los balnearios continuaron en uso, pero se usaron sobre todo para la producción de pólvora, así como molino hidráulico. En 1894 se construyó un hotel-balneario con una moderna unidad hidroterapéutica y se reconstruyó la piscina. De este modo, empezó a venir gente de todo el mundo en busca de remedio a sus dolencias. Las placas de mármol que se encuentran en la pared del patio se colocaron allí en agradecimiento por curaciones exitosas. Este balneario es famoso por su tratamiento de lodo.

En los alrededores de estos baños termales existen pozos y salas para beber agua medicinal con alto contenido de distintos tipos minerales. La más conocida de estas salas de ingesta sirve de entrada al baño termal Lukács, que fue inaugurado en 1937, orientándose sus aguas medicinales a la curación de problemas digestivos. El edificio del baño termal fue construido en 1894. Sus efectos benéficos medicinales pronto fueron conocidos en el resto de Europa, convirtiéndose en uno de los lugares más notables de esta saludable especialidad.

  • ABASTECIMIENTO DE AGUA:

En Budapest la capital de Hungría, el abastecimiento de agua potable depende completamente del agua filtrada en los márgenes del río Danubio. La cantidad de agua extraída depende únicamente de la cantidad de infiltración de los márgenes del río de manera que las extracciones son de un orden de magnitud inferior que el volumen de descarga del río.

Una de las principales ventajas que presenta este método respecto a la extracción directa del agua desde la masa superficial, es que el tratamiento posterior para purificar las aguas extraídas es mínimo, lo que hace posible utilizar estas aguas para usos de aguas de alta calidad, como es el uso público y las aguas industriales al tener pocos contaminantes las mismas.

A lo largo de los márgenes del Danubio se encuentran la mayoría de los pozos de extracción. El uso actual es de 0,9 Mm3/día (el 75% es para uso público) y la capacidad potencial futura es de aproximadamente 4 Mm3/día

Ver foto en el siguiente enlace:

Infiltración en el márgen del río Danubio

 

  • BOCAS DE INCENDIO O FUENTES DE AGUA POTABLE:

Hace no muchos años encontrar fuentes de agua potable en Budapest se había convertido en un verdadero problema en los últimos años. Para ello se llevó a cabo un proyecto denominado ‘Agua Potable’ que consistía en convertir a Budapest en una ciudad más habitable al proveer agua potable reciclando bocas de incendio y que estas se utilizaran como grifos/fuentes de suministro a los ciudadanos y los turistas de la zona.

Los fundadores del proyecto han creado grifos que hacen accesibles el agua potable de las bocas de incendio, de una manera rápida, simple y barata. El primer ‘grifo’ de agua potable fue instalado hace ya algún tiempo y se han instalado otras 42 bocas de incendio convertidas en fuentes de agua potable repartidas por el centro de Budapest. Me ha parecido muy interesante y por eso os lo dejo para que tomemos ejemplo de ello.

Fotos de fuentes en Budapest seguir el enlace:

Fuentes_Budapest

Perspectiva

La AEMA seguirá ofreciendo información y evaluaciones en relación con el agua, y se centrará cada vez más en el planteamiento ecosistémico y una exploración del papel de la gestión hídrica en una economía verde. Las evaluaciones de los ecosistemas y la eficiencia de los recursos hídricos son elementos clave para una futura gestión hídrica sostenible. WISE seguirá albergando la base de conocimiento necesario para evaluar los progresos en la vía europea hacia un buen estado de todas sus masas de agua.