Archivo mensual: agosto 2016

Desalinización y medioambiente

El consumo energético de ambos tipos de plantas desalinizadoras se ha reducido en la última década y hoy la mayoría de las críticas a este proceso desde el punto de vista medioambiental se dirigen contra los vertidos de salmuera, cuya concentración de sal en el agua es mucho mayor que la del agua salada.

Una medida para reducir el impacto del vertido de salmuera en el mar consiste en alejar el vertido de la costa y diseminarlo en pequeñas cantidades para que pueda diluirse en el mar. Esta es la teoría, pero diversas ONG denuncian que no siempre es así. “Muchas veces la eliminación de la salmuera no se gestiona bien”, expone Erika González, de Ecologistas en Acción. “Se vierte en ecosistemas que son muy sensibles al aumento de la salinidad y a los componentes químicos que se añaden durante la desalinización”.

En Melilla tenemos un claro ejemplo de que el vertido de salmuera sí está teniendo un impacto negativo”, explica González. Según Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla, la planta desaladora de la ciudad autónoma, con una capacidad de 20.000 metros cúbicos al día, vierte su salmuera a escasos metros de la costa, lo que deja una estela blanquecina que es visible incluso desde la superficie, como la organización ha documentado. Este vertido, exponen, está afectando a la fauna y flora de la zona, y muy especialmente al molusco Patella ferruginea, una lapa marrón de concha gruesa, protegido por la normativa nacional y europea. “Exigimos que la desaladora construya el emisario [un conducto que conduce la salmuera hasta mar adentro] para poder verter la salmuera a una profundidad que no afecte al sistema costero o en profundidad”, indica González.

Pero Cajigas cree las preocupaciones medioambientales no están tan relacionadas con la salmuera —“a nadie se le ocurre hoy hacer un vertido sin haber hecho antes un estudio de impacto ambiental”—, como con el consumo energético. “Es el tema en que más énfasis hay que poner. Hay dos líneas de investigación: primero, la recuperación de la energía utilizada en el proceso; y segundo, la estructura de la membrana que se utiliza para la ósmosis inversa”. Los últimos avances, comenta Cajigas, apuntan a introducir nanotubos que aumenten el caudal de agua que se filtra a través de la membrana.

La máquina que convierte la orina en agua.

Un grupo de científicos de la universidad de Gante ha desarrollado una máquina que convierte la orina en agua. El invento no necesita una tecnología muy avanzada y solo usa energía solar. El mecanismo funciona sin electricidad y está pensado para que pueda suministrar agua a países en desarrollo, aunque sus creadores están pensando ya en otros proyectos que incluyen destilar cerveza. “Podemos transformar orina en agua potable y fertilizante con un proceso simple y energía solar”, asegura Sebastiaan Derese, uno de los investigadores.

La orina se calienta en un depósito mediante energía solar, después se filtra y se eliminan nutrientes como el nitrógeno, el potasio o el fósforo. El equipo de investigación probó la máquina durante diez días en un festival de música en Gante. En ese tiempo el invento recuperó 1.000 litros de agua a partir de la orina de los asistentes. Derese afirmó que el dispositivo se podrá instalar en aeropuertos y eventos deportivos, aunque también servirá para ayudar a regiones rurales de países en desarrollo. Los investigadores pretenden utilizar los litros de agua obtenidos en el festival para hacer cerveza.

http://elpais.com/elpais/2016/07/28/videos/1469702164_396989.html