Archivo mensual: mayo 2016

LOS NÚMEROS DE LA DESALINIZACIÓN

La mayor parte del agua desalada en el mundo (70%) se usa para consumo humano, luego vienen el uso industrial (20%) y la combinación agrícola-energético (10%). En España el reparto varía: el uso agrícola es el segundo más habitual (20%), por delante del industrial (10%).

Los países con mayor capacidad instalada son Arabia Saudí (5,2 millones de m³/día), Emiratos Árabes Unidos (4,1 millones de m³/día) y España (3,3 millones de m³/día). En todo el mundo la capacidad instalada está en torno a los 87 millones de m³/día, según la IDA.

Seguridad hídrica ante todo

Tres cuartas partes del mundo están cubiertas de agua, sin embargo, sólo el 2% de este total es dulce. Asegurar agua suficiente para cubrir las necesidades de la población es unos de los mayores retos para los próximos años.

La variabilidad climática que produce sequías, aunada al incesante crecimiento de las ciudades aumenta el estrés hídrico, y si no se aprovecha mejor cada gota, será cada vez más difícil brindar agua potable, regar los cultivos, o generar la energía que requieren las industrias y las ciudades.

Según los expertos, es indispensable que América Latina revise y modernice sus políticas relacionadas al agua y saneamiento, así como la forma en la que se gestionan los servicios, la planificación, el financiamiento y el mantenimiento de los mismos.

Involucrar a todos

Para disminuir las brechas que existen en agua y saneamiento se necesita, además, de mayores inversiones, reordenar las instituciones responsables y sus enfoques en la gestión de ambos servicios. No es una tarea de un solo actor, se necesita contar también con el apoyo del sector privado, la sociedad civil y de la cooperación técnica y financiera de organismos multilaterales de desarrollo. Todos estos participantes son claves para enfrentar los problemas regionales de agua y saneamiento.

Como parte de los esfuerzos por concretar el acceso universal al agua y saneamiento, recientemente se celebró en Lima, Perú, la conferencia LATINOSAN 2016. En ella, representantes de 16 países de América Latina y el Caribe acordaron trabajar conjuntamente para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030. La meta establecida es la de proveer servicios sostenibles de agua potable y saneamiento para toda la población de la región, asegurando la futura disponibilidad del recurso frente al cambio climático y al aumento de la demanda.

¿La solución está en el mar?

Sacar agua del mar, separar la sal y hacerla potable o, al menos, apta para el regadío u otros usos. En esto consiste la desalinización, un proceso físico-químico descubierto hace más de 2.500 años pero cuya industrialización se produjo hace menos de 60. Según datos de la Asociación Internacional de la Desalinización (IDA, por sus siglas en inglés), a mediados del año pasado había 18.426 plantas desaladoras en el mundo, casi todas repartidas entre Oriente Medio (53%), Norteamérica (17%), Asia (11%) y Europa (10%).

Las dos técnicas más extendidas para son la evaporación y la ósmosis inversa. La primera se basa en aplicar calor para evaporar el líquido elemento y separarlo así de la sal; luego el vapor se condensa y se recupera el agua en estado líquido. Este proceso requiere combustible, y por ello es habitual que las desalinizadoras por evaporación estén dentro de las centrales térmicas, y así el mismo proceso que genera la energía sirve también para desalinizar.

“La evaporación ha quedado obsoleta y es la ósmosis interna la tecnología más extendida”, explica Ángel Cajigas, subdirector general adjunto de Infraestructuras y Tecnología de la Dirección General del Agua de España. “Estas plantas consumen unos tres o cuatro kilovatios hora por metro cubico de agua, mientras que las de evaporación consumen ocho o más. Si tenemos en cuenta que entre el 70 y el 80% del coste de operación depende de la energía, la evaporación es una tecnología cara”, explica Cajigas.

La osmosis inversa consiste en separar el agua de la disolución salina filtrando el agua a través de unas membranas que retienen las sales y dejan pasar el agua. Es un proceso mecánico en el que se obliga al agua salada a cruzar el filtro aplicando presión. Por cada metro cúbico de agua salada que entra, la membrana arroja medio metro cúbico de agua desalada y medio de salmuera.

Desalinización y medio ambiente.

El consumo energético de ambos tipos de plantas desalinizadoras se ha reducido en la última década y hoy la mayoría de las críticas a este proceso desde el punto de vista medioambiental se dirigen contra los vertidos de salmuera, cuya concentración de sal en el agua es mucho mayor que la del agua salada.

Una medida para reducir el impacto del vertido de salmuera en el mar consiste en alejar el vertido de la costa y diseminarlo en pequeñas cantidades para que pueda diluirse en el mar. Esta es la teoría, pero diversas ONG denuncian que no siempre es así. “Muchas veces la eliminación de la salmuera no se gestiona bien”, expone Erika González, de Ecologistas en Acción. “Se vierte en ecosistemas que son muy sensibles al aumento de la salinidad y a los componentes químicos que se añaden durante la desalinización”

España es la tercera potencia mundial por capacidad instalada.

En Melilla tenemos un claro ejemplo de que el vertido de salmuera sí está teniendo un impacto negativo”, explica González. Según Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla, la planta desaladora de la ciudad autónoma, con una capacidad de 20.000 metros cúbicos al día, vierte su salmuera a escasos metros de la costa, lo que deja una estela blanquecina que es visible incluso desde la superficie, como la organización ha documentado. Este vertido, exponen, está afectando a la fauna y flora de la zona, y muy especialmente al molusco Patella ferruginea, una lapa marrón de concha gruesa, protegido por la normativa nacional y europea. “Exigimos que la desaladora construya el emisario [un conducto que conduce la salmuera hasta mar adentro] para poder verter la salmuera a una profundidad que no afecte al sistema costero o en profundidad”, indica González.

Pero Cajigas cree las preocupaciones medioambientales no están tan relacionadas con la salmuera —“a nadie se le ocurre hoy hacer un vertido sin haber hecho antes un estudio de impacto ambiental”—, como con el consumo energético. “Es el tema en que más énfasis hay que poner. Hay dos líneas de investigación: primero, la recuperación de la energía utilizada en el proceso; y segundo, la estructura de la membrana que se utiliza para la ósmosis inversa”. Los últimos avances, comenta Cajigas, apuntan a introducir nanotubos que aumenten el caudal de agua que se filtra a través de la membrana.

Portugal funciona cuatro días con agua, viento y sol El 75% de la producción eléctrica del país es energía renovable.

Durante cuatro días de mayo, Portugal funcionó solo con la fuerza del viento, del agua y del sol, según el rastreo en la Red Eléctrica Nacional de Zero, la asociación del sistema terrestre sostenible.

Es la primera vez que ocurre algo así en un país desarrollado, uno de los países europeos con más horas de sol, pero también con un bravío océano Atlántico que le ofrece olas y vientos para aprovechar. En Inglaterra y Alemania se dieron procesos parecidos, pero solo durante unas horas.

Los cuatro días seguidos funcionando con energías no fósiles, ocurrieron entre las 6.45 del sábado 7 de mayo y las 17.45 del miércoles siguiente: 107 horas seguidos durante las cuales se abasteció la red eléctrica del país con fuentes naturales de energía y sin emisiones de carbono.

En este año, el 74,7% de la producción energética nacional proviene de las energías no fósiles, principalmente del agua (44,1%) del total de las renovables, seguida del viento (25,6%) y de la biomasa (4%); por primera vez, la producción solar rebasó el 1% del total, según los datos de la Asociación de Energías Renovables, Apren.

La energía hídrica es hoy la más abundante, pero irá a menos, ya que mucho del potencial ya ha sido explotado por las instalaciones existentes. El inmediato futuro es para el viento, la tecnología más barata cuando se considera un nuevo proyecto de generación eléctrica, más barata incluso que otras convencionales como el gas natural o el carbón, según informa un portavoz de EDP. En el futuro se espera un abaratamiento de los costes de inversión de solar que permitiría que esta situación se haga más común, aunque no antes de 2020.

De momento, económicamente, al ciudadano no le beneficia si la electricidad procede de la compra de carbón o petróleo o de la naturaleza. La factura eléctrica del portugués es, después de la del alemán, la más cara de Europa, con una carga fiscal del 42%, solo superior a la que tienen daneses y alemanes, según datos de Eurostat. En proporción a la capacidad de compra del portugués, el precio de la electricidad y gas no tiene parangón en Europa.
Aparte de ventajas ecológicas, las energías renovables asientan la población rural. Por lo general, las instalaciones suelen construirse en zonas rurales donde existen mayores recursos de viento o agua. Este hecho mejora las economías rurales con la creación de puestos de trabajo, mejora de infraestructuras y un aumento de recaudación fiscal.

EDPR, principal generador nacional de energía, desarrolla parques eólicos desde 1996, tiene su sede europea en Madrid, y otra oficina en Houston para administrar sus activos en Estados Unidos y Canadá. Tiene licencias para desarrollar parques eólicos en Brasil, y solares y marítimos en Portugal.

El cambio de la producción energética en Portugal ha sido muy profundo en los últimos 40 años. En 1980 era uno de los países europeos energéticamente más contaminante, exactamente el 27º de 30 países, según el estudio realizado por Europe Diry 30, por culpa de la central termoeléctrica de Sines. Pero ya en el año 2004, Portugal había conseguido que casi el 20% de su consumo fuera energía renovable, mientras que en España apenas era del 8%.

El vigilante europeo KeepOnTrack recuerda que Portugal ha perdido fuelle en los dos últimos años en su programa de sustitución de las energías fósiles y que, de seguir así, no cumplirá con el objetivo de la directiva europea para que en 2020 el 31% de su consumo energético proceda de fuentes no fósiles. España, Francia, Inglaterra e Irlanda, tampoco cumplirán.

Paliar la escasez de agua

En los contextos de cooperación al desarrollo centrados en el abastecimiento de agua para consumo humano, la desalinización no es una tecnología habitual”, apunta María del Mar Moreno, responsable de agua y saneamiento de la ONG ONGAWA. “Al menos hasta ahora, esa tecnología resulta compleja de mantener y exige un alto consumo eléctrico, lo que limita su utilización en contextos de pocos recursos económicos y pocas capacidades técnicas”.

Para Moreno, la autogestión es fundamental. “En la mayoría de las comunidades en las que trabajamos, los sistemas instalados se autogestionan por la propia comunidad, por lo que para asegurar su sostenibilidad a largo plazo tienen que ser económicos y no deben generar tarifas inasumibles para los usuarios. Además, la comunidad local debe disponer de medios técnicos para que sus miembros puedan realizar el mantenimiento de las instalaciones”, señala.

En casos de emergencia, como campamentos de refugiados o situaciones de catástrofe medioambiental en zonas costeras o con acceso a pozos de agua salada, sí es más común que los equipos de ONG utilicen pequeñas estaciones portátiles de desalinización. Algunas son de evaporación y funcionan con energía solar, y otras de ósmosis inversa. En estos casos el personal técnico de las organizaciones se hace cargo del mantenimiento y los sobrecostes de la producción del agua son asumidos por las organizaciones, no por la población. “Son soluciones que valen para estas situaciones, pero cuando te vas del lugar tienes que cambiar a algo más sostenible”, expone Mporeno.

Para Ángel Cajigas, de la Dirección General del Agua, “si hablamos de un país pobre el uso de desaladoras es complicado”. El coste de producir agua desalada, apunta, “es el que es” y, salvo que estén subvencionadas, ve complicado aplicar esas tarifas en países pobres.

Cajigas admite que la desalinización es “clave” para combatir la escasez, pero opina que tiene que formar parte de un mix. “Además de apostar por los recursos convencionales, como las aguas superficiales y las subterráneas, hay que empezar a apostar por la recuperación, algo que en España llevamos 40 años practicando. En vez de tirar las aguas residuales depuradas al mar, podemos recuperarlas para el regado de campos de golf, por ejemplo”. De este modo, mantiene el técnico, no se sobreexplotan los pozos dividiendo su agua entre el regado del campo y el consumo. Se riega el campo con el agua recuperada y la del pozo se usa para beber.

Algunos datos de interes.

Más de 5 millones de personas mueren cada año por beber agua contaminada.

El 90% del agua que consume la población mundial es agua subterránea.

4 litros de pintura o 1 litro de aceite para coches penetran en la tierra y contaminan 1 millón de litros de agua potable.

4 litros de gasolina derramados en la tierra contaminan 3 millones de litros de agua.

Expresiones, refranes y tipos de agua.

http://iesmunoztorrero.juntaextremadura.net/web/aguaserena/expresiones/expresiones.html

Cuida el agua

La calidad del agua subterránea y en ríos se ha deteriorado debido a la contaminación de las ciudades, industria y agricultura. Los ecosistemas están siendo destruidos, a veces de forma permanente.

A pesar de que se hacen reuniones de organismos internacionales cada poco tiempo y la conciencia mundial, el agua se sigue desperdiciando y no se cuida adecuadamente.