Archivo mensual: abril 2016

Principales contaminantes del agua

Los agentes patógenos: algunas bacterias, virus y parásitos, provenientes de desechos orgánicos, entran en contacto con el agua.

Los desechos que requieren oxígeno: algunos desperdicios pueden ser descompuestos por bacterias que usan oxígeno para biodegradarlos.

Cuando existen grandes poblaciones de estas bacterias pueden llegar a agotar el oxígeno del agua, matando toda la vida acuática.

Las sustancias químicas inorgánicas como los ácidos y los compuestos de metales tóxicos envenenan el agua.

Las sustancias químicas orgánicas como el petróleo, el plástico, los plaguicidas y los detergentes amenazan la vida en el agua.

Los nutrientes vegetales pueden ocasionar el crecimiento excesivo de plantas acuáticas. Estas mueren y se descomponen agotando el oxígeno del agua y provocando la muerte de varias especies marinas.

La mayor fuente de contaminación proviene de los sedimentos o materia suspendida que enturbian el agua.

El aumento de la temperatura disminuye la cantidad de oxígeno en el agua, vulnerando la supervivencia de los organismos acuáticos.

El desafio del agua.

http://www.elmundo.es/ciencia/2016/04/12/570ccd2546163fba5a8b45ac.html

Los Recursos Hídricos en cifras

Sólo el 2,5% del agua del planeta es dulce y apta para el consumo humano, el 97,5% restante lo representa el agua salada de océanos y mares.
Ese 2,5% se divide en un 30% de Aguas Subterráneas, 70% de hielo y nieve cubriendo zonas montañosas y sólo el 0,3% es agua corriente de lagos y ríos.

La atmósfera contiene aproximadamente 13.000 kilómetros cúbicos de agua.

NO SON RAZONES SUFICIENTES PARA CUIDARLA.

¿Cómo contaminamos el Agua?

De acuerdo a los datos de Word Water Assessment Programme (WWAP) se arrojan 2 millones de toneladas de basura producida por los humanos al día. Todos estos desperdicios y deshechos son arrojados al mar y a otros acuíferos.

70% de las basuras industriales generadas en países en desarrollo son vertidos sin tratar al agua.

El Sector de la Alimentación es uno de los más contaminantes para las reservas de agua, los países en desarrollo son los responsables del 54% de la contaminación, mientras que los países desarrollados contribuyen con un 40%.

Además de receptor de basuras y productos contaminantes, el agua es el gran transmisor. Mediante la acción de aguas subterráneas la contaminación de una zona específica puede extenderse en varios miles de kilómetros a la redonda.

El agua, un recurso escaso.

20-25 litros de agua por día es lo que precisa cada ser humano para asegurar sus necesidades básicas, para beber, cocinar e higiene. Sin embargo 1 de cada 6 personas en el Mundo (894 millones) no tiene acceso a un bien tan necesario como el agua.

Males como la diarrea, tan fáciles de curar en países desarrollados, es una de las principales causas de muerte en cifras globales. El 88% de los casos de muerte por diarrea se deben a la falta de acceso a fuentes de agua limpias, escasez de agua para la higiene y por deshidratación.

Actualmente 2,5 billones de personas, incluyendo casi 1 billón de niños vive sin tan siquiera los procesos básicos de higiene debido a la falta de agua. Se calcula que cada 20 segundos muere un niño debido a esta causa. Un proceso tan sencillo como lavarse las manos con jabón podría reducir las muertes por diarrea en un 47%.

En zonas como África Subsahariana el tratamiento de la diarrea supone más del 12% del presupuesto sanitario.

Tengamos en cuenta todo esto y no la desperdiciemos.

Gracias por no despenrdiiarla.

Datos de interes a tener en cuenta sobre el agua.

Hay escasez de agua hasta en zonas donde abundan las precipitaciones o los recursos de agua dulce. Debido al modo en que se usa y distribuye, no siempre hay agua suficiente para atender plenamente las necesidades de los hogares, las explotaciones agrícolas, la industria y el medio ambiente.

La escasez de agua afecta a todos los continentes y a cuatro de cada diez personas en el mundo. La situación está empeorando debido al crecimiento de la población, el desarrollo urbanístico y el aumento del uso del agua con fines industriales y domésticos.

En 2025, cerca de 2,000 millones de personas vivirán en países o en regiones donde la escasez de agua será absoluta y los recursos hídricos por persona estarán por debajo de los 500 metros cúbicos anuales recomendados, cantidad de agua que necesita una persona para llevar una vida sana e higiénica.

La escasez de agua obliga a la población a utilizar fuentes contaminadas de agua para beber. Ello también significa que no puedan lavarse, lavar la ropa y limpiar sus casas adecuadamente.

El agua de mala calidad puede aumentar el riesgo de enfermedades diarreicas, en particular, el cólera, la fiebre tifoidea, la salmonelosis, otras enfermedades víricas gastrointestinales y la disentería. La escasez de agua también puede dar lugar a enfermedades como el tracoma, la peste y el tifus. Así por ejemplo, el tracoma está muy relacionado con la falta de agua para lavarse la cara regularmente.

La escasez de agua induce a la población a almacenar agua en sus casas. Ello puede aumentar el riesgo de contaminación del agua domestica y ofrecer criaderos para los mosquitos, que son los vectores del dengue, el dengue hemorrágico, el paludismo y otras enfermedades.

La escasez de agua pone de relieve la necesidad de gestionar mejor los recursos hídricos. Una buena gestión del agua permitirá reducir los lugares de cría de los vectores de enfermedades, lo que dará lugar a una menor propagación del paludismo, la filariasis linfática, la esquistosomiasis y la encefalitis japonesa.

La meta 10 del Objetivo de Desarrollo del Milenio 7 pretende “reducir a la mitad para el año 2015 el porcentaje de personas que carezcan de acceso sostenible a agua potable y a servicios básicos de saneamiento”. El planeta sigue avanzando para alcanzar la meta relacionada con el agua potable, pero la creciente escasez de agua podría dificultar gravemente el progreso hacia el logro de ese objetivo.

Apoye a los gobiernos, organizaciones no gubernamentales y fundaciones privadas cuya prioridad es suministrar agua de buena calidad.

El sector hídrico y la política sobre recursos naturales.

En enero de 1992, la ICWE llegó a la conclusión de que la escasez y el mal aprovechamiento del agua dulce constituían una grave y creciente amenaza para el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente15. La Conferencia hizo hincapié en que la salud y el bienestar humanos, la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y los ecosistemas estaban en peligro, si los recursos de aguas y tierras no se manejaban con más eficiencia en el futuro.

15 The Dublin Statement and Report of the Conference. 1992. ICWE, Dublín, Irlanda.
Para afrontar los problemas hídricos en los planos local, nacional e internacional, la ICWE recomendó una serie de estrategias y políticas de desarrollo basadas en cuatro principios (Recuadro 10). Mientras que el texto de los tres primeros obtuvo rápidamente el acuerdo de los participantes en la Conferencia, el cuarto principio provocó un largo y áspero debate. El principio 4 declara que el agua tiene un valor económico en todos sus usos competitivos, y debería ser reconocida como un bien económico.
Para muchos, resulta difícil conciliar el concepto del agua como un bien económico con la idea tradicional del agua como una necesidad básica y un derecho humano. Hasta hace un tiempo, los libros de texto de economía elemental explicaban el siguiente enigma conceptual: por qué los diamantes, que tienen tan poca utilidad, son caros, mientras que el agua, indispensable para la vida, es barata. En los textos más recientes el agua ha desaparecido de esas viñetas. Al igual que el aire puro, antes era considerada un clásico bien gratuito; ahora que se está volviendo escaso, si bien todavía no es caro, al menos se reconoce su valor.

La escasez es uno de los aspectos más importantes cuando se examinan las distintas alternativas socioeconómicas para la asignación del agua entre diferentes usuarios. Las políticas y decisiones en materia de asignación determinan quién tendrá acceso al agua y en cuáles condiciones, así como las repercusiones que ello tendrá sobre la sociedad y la economía.

El bajo costo del agua es, con frecuencia, más aparente que real. Es un bien gratuito no porque su suministro esté exento de costos -lo que obviamente dista mucho de ser cierto-, sino porque el Estado ha decidido, por uno u otro motivo, no cobrar el costo total de los servicios de abastecimiento de agua16. Estas subvenciones están siendo ahora sometidas a revisión.

16 El agua puede considerarse un bien «gratuito» bajo la forma de lluvia, pero cuando este bien gratuito se capta y suministra a los clientes por medio de conductos, tubos u otros mecanismos, pasa a ser un servicio de abastecimiento. En general, provocan mucho menor resistencia las tarifas de los servicios de abastecimiento de agua que los derechos que se cobran por el agua misma.
En el informe final de la Conferencia se admite que la falta de reconocimiento, en el pasado, del valor económico del agua y del costo real de la prestación del servicio ha dado lugar a formas de utilización derrochadoras y perjudiciales para el medio ambiente. Además, el Informe de la Conferencia señala que el manejo del agua como un bien económico es un medio importante para lograr una utilización eficiente y equitativa, así como para fomentar la conservación y protección de los escasos recursos hídricos.
Ante esta situación, la ICWE y la CNUMAD pidieron que se adoptara un nuevo enfoque para la evaluación, aprovechamiento y ordenación de los recursos de agua dulce. El enfoque propuesto entraña la gestión del agua dulce como un recurso finito y vulnerable, así como la integración de los planes y programas sectoriales en el marco de la política económica y social nacional17.

17 Naciones Unidas. 1992. Protección de la calidad y el suministro de los recursos de agua dulce: aplicación de criterios integrados para el aprovechamiento, ordenación y uso de los recursos de agua dulce. Capítulo 18, Programa 21, Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

El problema del agua.

Para comprender el problema, hay que considerar un rosario de datos basados en la extracción, distribución y consumo del agua – lo muestran la Biblia o el Corán- que poseen la edad del mundo; que han dado lugar a conflictos de gran magnitud. Lo nuevo del caso es que, desde hace una década, se acumulan las cifras que presagian que el planeta se encamina a una escasez cada vez más marcada.

El problema es que el agua es un recurso que se da sentado en muchos lugares, es muy escaso para los 1.100 millones de personas que carecen de acceso al agua potable, a las que habría que sumar otros 2.400 millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado.

La próxima guerra… la guerra del agua

El agua brota como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI ya que se espera que en el año 2025, la demanda de este elemento tan necesario para la vida humana será un 56% superior que el suministro… y quienes posean agua podrían ser blanco de un saqueo forzado. Se calcula que para los 6.250 millones de habitantes a los que hemos llegado se necesitaría ya un 20% más de agua. La pugna es entre quienes creen que el agua debe ser considerado un commodity o bien comerciable (como el trigo y el café) y quienes expresan que es un bien social relacionado con el derecho a la vida. Los alcances de la soberanía nacional y las herramientas Puesta de sol bajo el puente legales son también parte de este combate.

Contaminación del agua.

Más de 1.000 millones de personas sufrirán en el futuro la escasez de agua a causa de la contaminación, la superpoblación y el cambio climático, que afectan a las fuentes de este recurso esencial.

La contaminación hídrica se entiende como la acción de introducir algún material en el agua alterando su calidad y su composición química. Según la Organización Mundial de la Salud el agua está contaminada “cuando su composición se haya modificado de modo que no reúna las condiciones necesarias para el uso, al que se le hubiera destinado en su estado natural”. El agua que procede de ríos, lagos y quebradas es objeto de una severa contaminación, muchas veces producto de las actividades del hombre.

El agua es un elemento esencial de la naturaleza, contribuye al bienestar general del hombre, de los animales y de las plantas. Es uno de los pocos elementos sin los cuales no podría mantenerse la vida en el planeta.

La contaminación del agua produce efectos nefastos en el medio ambiente. La contaminación hídrica perjudica de la misma manera a países pobres como a ricos. Pero la escasez de agua afectará de manera considerada a las comunidades más vulnerables. Desde InspirAction trabajamos para que los habitantes de las poblaciones más desfavorecidas tengan derecho al agua potable. En Níger, región de Sahel, llevamos adelante proyectos de suministro de agua y de fortalecimiento de sus comunidades para afrontar la crisis alimentaria que sufren desde el 2005.