Archivo mensual: marzo 2016

Reutilizacion de aguas residuales, mejorar el riego y las prácticas agrícolas.

En los últimos años ha crecido la llamada a una nueva mentalidad en el tratamiento de aguas residuales, haciendo de ellas un recurso. Algunos países, como Singapur, han realizado avances importantes en la reutilización de agua para diferentes usos, incluido el uso como agua potable, reduciendo el consumo de agua y mejorando la autosuficiencia.

Hay que tener en cuenta que el 70 por ciento del agua dulce del mundo se utiliza para la agricultura. La mejora del riego puede reducir de forma importante la diferencia entre la oferta y la demanda, a la par que se asegure la disponibilidad de alimentos.

El agua potable se acaba.

Qué es la crisis del agua potable

Muchas personas no entienden que en un planeta cuyo 71% es agua pueda haber una crisis de la misma porque el agua potable se acabe. Pero existen muchas cuestiones al respecto, como que la gran mayoría de ese porcentaje no es agua potable, sólo lo es el 2,53% del total. Dentro del cual un porcentaje está en los casquetes polares y otro sufre de diferentes alteraciones, la mayoría por intervención humana.

Estas alteraciones producen que grades cantidades de agua potable se conviertan en no aptas para el uso humano, tanto para consumo directo (beber, cocinar, asearse) como indirecto (regar cultivos,  limpiar casas o coches, etc.)

Educar para el cambio de modelos de consumo y estilos de vida.

Para hacer frente a la próxima era de la escasez de agua se requieren grandes cambios de todas las formas de consumo, desde el uso individual al de las grandes corporaciones. El factor inicial es el conocimiento y concienciación sobre el problema a afrontar.

Qué pasa si se acaba el petróleo

El petróleo es la sangre vital del mundo moderno y el motor de combustión de su corazón indomable. En 2009, los pozos de petróleo de todo el mundo bombean aproximadamente unos 84 a 85 millones de barriles de la tierra y los países consumen la misma medida. A este ritmo, ¿cuánto tiempo podemos seguir bombeando los combustibles fósiles de la tierra sin agotar los suministros? y ¿qué pasara cuando se acabe el petroleo en el mundo?

Naturalmente, no podemos abrir un grifo y sacar todo el petróleo del planeta de un único pozo. Hay incontables pozos de petróleo sobre la superficie de la Tierra: unos activos y otros ya han sido drenados. Cada pozo de petróleo sigue una producción en forma de campana, con el aumento de la producción, la estabilización y luego la disminución a nada durante un período corto de años. Esto se conoce como la curva de Hubbert, propuesta en 1956 por geólogo M. King Hubbert.

El comportamiento es el siguiente: las compañías petroleras descubren los yacimientos grandes de petróleo, fácilmente explotados al principio y luego se desplazan hacia los campos petroleros más pequeños y más profundos cuando ha habido una disminución importante del petróleo. La nueva tecnología también continúa haciendo viable la explotación de yacimientos petrolíferos no explotados previamente. La curva general predice que la producción mundial aumentará, habrá un pico y luego se caerá.

Antes de comenzar esta caída gradual, sin embargo, vamos a llegar a un punto conocido como el pico del petróleo. Imagina una jarra llena de café. Imagínate que viertes una taza tras otra sin esfuerzo hasta que la flujo de café comienza a disminuir. Con el tiempo incluso tienes que inclinar mucho la jarra para poder aprovechar lo que queda. El pico del petróleo es que la última copa llena antes de que comience el descenso final. La demanda sigue creciendo, mientras que las reservas de petróleo no renovables de la Tierra disminuyen.

POR QUÉ EL AGUA DE MAR ES SALADA

http://www.asifunciona.com/por_que/por_que/pk_11_salinidad.htm

Tomar más agua para mejorar el humor y menos tensión

Beber agua mejora el humor, reduce la tensión, aumenta la calma y la sensación de felicidad, reveló un estudio reciente que precisó que si bien los beneficios del agua ya se demostraron en la tersura de la piel y el control del peso corporal, poco se sabía de cómo la deshidratación afecta el estado de ánimo. 

“Siempre se hizo hincapié en el rol del agua a nivel celular, renal o digestivo, su participación para regular la temperatura corporal y eliminar toxinas, pero la gente, en líneas generales, ignora los beneficios que el agua aporta sobre las funciones cognitivas como concentración, memoria o estado de ánimo”, explicó a Télam Silvia Jereb, miembro de la Asociación Argentina de Nutricionistas (Aadynd).

El novedoso estudio, liderado por la investigadora francesa Nathalie Pross y publicado en la revista especializada PLOS One, comprobó que la deshidratación leve repercute específicamente en el estado de ánimo, por lo que “beber más agua mejora el humor, reduce la tensión, aumenta la calma y las ‘sensaciones positivas’ de felicidad”.

“Hoy sabemos que tensión, dificultad para la concentración, fatiga y mal humor pueden ser síntomas de deshidratación, pero son sencillamente prevenibles o reversibles bebiendo más agua”, agregó a Télam Mirta Antonini, integrante de la comisión directiva de Aadynd.

Sobre la cantidad de agua que debe ingerirse por día Jereb recordó que “las nuevas Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan ocho vasos”.

“Sin embargo es importante considerar que en días de elevadas temperaturas la pérdida de líquido a través de la sudoración es mayor a la del resto del año y la realización de actividad física también acelera el principio de deshidratación, por lo que es recomendable incrementar la ingesta de líquido para compensar las pérdidas adicionales”, aclaró.

Antonini refirió que los tres grupos con mayor riesgo de deshidratación son “los bebés, ante cuadros de vómitos y diarreas; los niños, que tienen menor percepción de la sed cuando están activos; y los adultos mayores, que presentan alteraciones en el mecanismo de la sed y, en ocasiones, dificultad en la deglución”.

“Un cuarto grupo que requiere mayor aporte de agua son las embarazadas y madres en período de lactancia”, agregó y comentó que, como el sabor juega un rol importante, si se elige una bebida saborizada deben priorizarse aquellas con menos aporte calórico.

Con respecto a la investigación de Pross, un estudio previo ya había demostrado que en los adultos el consumo de agua tenía un efecto positivo inmediato en el estado de ánimo, y otro análisis había arrojado que la ingesta de hasta medio litro tenía efectos beneficiosos sobre las escalas de la felicidad, en comparación con un grupo control.

Pero la investigación más reciente, liderada por Pross, evaluó el efecto en el estado de ánimo y las sensaciones fisiológicas como resultado de un cambio en el consumo de agua en dos grupos con diferentes hábitos de hidratación (de baja y elevada ingesta), y se observó que quienes incorporaban menos cantidad experimentaban efectos positivos significativos cuando incrementaban el consumo.

 Las personas que participaron del estudio refirieron tener menos fatiga, confusión, somnolencia y menos sed, mientras que aquellos que consumían mayor cantidad de agua y redujeron su ingesta habitual presentaron impactos negativos en su humor, sed, impaciencia y en general menos sentimientos positivos.

“Los resultados de la investigación sugieren que un aumento o disminución en la ingesta de agua habitual mejora o empeora el estado de ánimo y sensaciones respectivamente, dependiendo de los hábitos de consumo habituales de cada individuo”, apuntó Jereb.

Y Antonini completó: “Como el estudio se realizó en personas jóvenes y sanas y se controlaron numerosas variables, podemos concluir que la variabilidad en el consumo de agua tiene efectos en el estado de ánimo de acuerdo a los patrones de consumo habituales”.

Para beber más agua por día, las especialistas recomendaron tener siempre una botella o vaso al alcance de la mano, nunca esperar a tener sed -sino hidratarse a lo largo de la jornada-, empezar y terminar el día con un vaso de agua y prestar atención al color de la orina: si es totalmente transparente o con un poco de color quiere decir que el nivel de hidratación es óptimo.