Envejecimiento de los contadores. Criterios económicos en la renovación del parque.

Con el paso del tiempo y el desgaste producido por el uso, los contadores envejecen, perdiendo precisión en la medida, razón por la cual es necesaria su renovación periódica. Habitualmente el envejecimiento se traduce en una caída de la precisión a caudales bajos. Esto es razonable dado que a pequeños caudales el empuje que el agua ejerce sobre las piezas móviles del contador es mucho menor y éste sólo es capaz de reaccionar a estas débiles fuerzas, si todas las partes de su mecanismo se encuentran en perfecto estado.Dependiendo del patrón de consumo de los usuarios este decaimiento en la precisión se traducirá en un incremento más o menos pronunciado del error
medio ponderado. Así, si el patrón de consumo muestra una parte considerable del consumo a bajos caudales, hecho frecuente si las viviendas disponen de depósitos de acumulación, el error aumentará rápidamente. En cambio si los consumos se producen a caudales altos la pérdida de precisión del contador no nos afectará en gran medida.

A la hora de establecer la frecuencia con que vamos a renovar el parque de contadores desde el punto de vista de la rentabilidad debemos tener en cuenta que cada sustitución de un contador va a suponer un coste (contador, mano de obra, piezas accesorias) y por otro lado va a suponer un incremento de los ingresos puesto que el nuevo contador es de esperar que sea capaz de medir volúmenes que el contador viejo ya no detectaba. En este cálculo será clave el precio de venta del agua. Con precios bajos, aunque midamos unos metros
cúbicos más que antes, el ingreso adicional será bajo y no justificará la inversión en un nuevo contador. En cambio, con precios de venta del agua altos, el periodo de retorno de la inversión será inferior a la vida útil del aparato.

Este cálculo de la rentabilidad se complica desde el momento en que la precisión del nuevo contador también va decayendo con el tiempo y el uso, por lo que el volumen adicional que supone su instalación no es constante sino que va cambiando con el paso de los años.

Para determinar la frecuencia de renovación de nuestros contadores deberemos tener en cuenta diversos factores:
• El error medio ponderado a origen.
• La pérdida de precisión de los contadores.
• El precio del agua.
• El consumo medio de nuestros usuarios.

Con estos datos, algunos de los cuales es muy difícil conocer con precisión, se puede calcular el denominado VANC (Valor Actual Neto de la Cadena de renovaciones), el cuál nos indicará la rentabilidad de la renovación de contadores. Para el detalle de su cálculo nos remitimos al libro GESTIÓN INTEGRAL DE CONTADORES DE AGUA (F.Arregui, E. Cabrera Rochera y Ricardo Corbacho) publicado en 2007 por el Instituto Tecnológico del Agua de la Universidad Politécnica de Valencia.

En cualquier caso, y al margen de las premisas puramente económicas, existe la necesidad de limitar la edad del parque de contadores ya que de otra forma se perderá la fiabilidad de los equipos, obteniendo datos de consumo que van a ser engañosos y pueden provocar que se tomen decisiones equivocadas.

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