Archivo mensual: marzo 2015

Las cataratas más espectaculares del mundo

http://elviajero.elpais.com/elviajero/2015/02/17/album/1424185733_032079.html#1424185733_032079_1424185815

Ahorro de agua

http://www.eurosur.org/CONSUVEC/contenidos/Consejos/serv_dom/agua/ahorro_agua/PAgua.html

Falsos mitos sobre el ahorro energético

Estos son los falsos mitos sobre el ahorro energético y la explicación de porqué no son verdad:

1.- Dejar la calefacción todo el día encendida a baja temperatura gasta menos que encenderla y apagarla

Falso: dejar la calefacción encendida, aunque sea a una temperatura moderada, supone un gasto más elevado que encenderla solo cuando la casa esté ocupada. Si se quiere tener la vivienda caliente antes de llegar basta con instalar un termostato que encienda la calefacción a la hora programada.

2.- Los aparatos eléctricos como la televisión, el ordenador, cargadores de teléfono, etc. no consumen electricidad cuando están enchufados pero no se están usando

Falso: algunos aparatos eléctricos consumen energía aunque no se estén utilizando, es lo que se denomina dejarlos en espera o en standby. En concreto, esta práctica supone el 7% del gasto eléctrico anual en una vivienda.

3.- Es más barato poner la lavadora o el lavavajillas por la noche

Depende: los consumidores que cuenten con una tarifa de discriminación horaria pagarán menos si utilizan sus aparatos eléctricos en las «horas valle» que van de las 22.00 a las 12.00 horas en invierno y de las 23.00 a 13.00 horas en verano. Los consumidores que no cuenten con este tipo de tarifa pagarán lo mismo por el día que por la noche.

4.- La vitrocerámica consume menos energía que la cocina de gas

Falso: aunque es una creencia extendida, lo cierto es que la vitrocerámica consume hasta cuatro veces más que una cocina de gas.

5.- Dejar un ordenador encendido consume menos que apagarlo y encenderlo de nuevo

Falso: si lo dejamos encendido, por ejemplo, durante toda la noche, el gasto será superior a apagarlo y encenderlo de nuevo por la mañana. De igual modo, dejar el ordenador con el salvapantallas o en modo sueño, también implica un consumo energético, por lo que si vamos a estar varias horas sin utilizarlo, lo mejor es apagarlo y desenchufarlo.

6.- Cambiar de proveedor de energía es complejo y costoso

Falso: el cambio de proveedor no implica ningún coste ni hay que realizar adaptaciones ni obras. La nueva compañía se encargará de todas las gestiones y el cambio se producirá de forma automática.

7.- Dejar la luz de un fluorescente encendida por un corto periodo de tiempo es más barato que apagarla y volverla a encender cuando la necesitemos.

Depende: si el intervalo de tiempo es inferior a 20 minutos sí puede ser mejor dejar la luz encendida, ya que los tubos fluorescentes acortan su vida con cada encendido, pero esto sólo compensa si se va a volver a encender en un corto periodo de tiempo.

CONSUMO DE AGUA PER CAPITA

El 70,8% de la superficie terrestre está ocupada por agua, pero tan solo un 2,5% de toda el agua existente en el planeta es agua dulce, o sea, apta para consumo. De esta, la mayoría se encuentra inaccesible en glaciares, en los polos, etc, así que tan solo disponemos para consumo del 0,5% que es agua subterránea o superficial. En la Tierra habitan actualmente 6.000 millones de personas, de las cuales, cerca del 20% viven en 50 países que carecen de este vital líquido y, siguiendo con el actual ritmo de consumo, en breve esta se convertirá (se ha convertido ya) en un problema capaz de generar conflictos armados e incidirá (está incidiendo ya) en el futuro de la diversidad biológica de muchas zonas del planeta.

Se entiende por consumo doméstico de agua por habitante a la cantidad de agua que dispone una persona para sus necesidades diarias de consumo, aseo, limpieza, riego, etc. y se mide en litros por habitante y día (l/hab-dia). Es un valor muy representativo de las necesidades y/o consumo real de agua dentro de una comunidad o población y, por consiguiente, refleja también de manera indirecta su nivel de desarrollo económico y social. Este indicador social se obtiene a partir del suministro medido por contadores, estudios locales, encuestas o la cantidad total suministrada a una comunidad dividida por el número de habitantes.

Desde comienzos del siglo XX, la población mundial se ha duplicado, mientras que, como resultado del desarrollo industrial y del mayor uso agrícola, la cantidad empleada de este vital elemento se ha sextuplicado. Teniendo en cuenta que en el mundo existe actualmente la misma cantidad de agua que hace 2.000 años y, que se ha incrementado la sobreexplotación, la contaminación y los efectos del cambio climático, actualmente, casi el 40% de los seres humanos cuentan con problemas de escasez de agua, circunstancia que, para el 2.025 afectará a un 66% de la población mundial asentada en países de África y Asia Occidental.

Tal y como citó en su día Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, “el acceso a agua apta para el consumo es una necesidad humana fundamental y, en consecuencia, un derecho humano básico”. Se estima que actualmente se consume al año el 54% del agua dulce disponible y, según la UNESCO, a mediados del siglo XXI la población mundial alcanzará los 12.000 millones de habitantes previstos, la demanda se habrá duplicado y las reservas hídricas de nuestro planeta llegarán a su tope.

Pensemos

El que no tiene cabeza para ahorrar el agua, tendrá que tener espaldas para aguantar el sol del desierto que más tarde tendrá que soportar.

Hermes Varillas
Docente y “Concienciador” del Cuidado del Ambiente

Diez medidas para ahorrar energía y dinero

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) aconseja:

1. Una temperatura entre 30ºC y 35ºC es suficiente para que te sientas cómodo en la ducha o en el baño. Mantén tu hogar a 21ºC en invierno y 26ºC en verano.

2. La energía solar térmica es idónea para la producción de agua caliente.

3. En los puntos de luz que estén encendidos más de una hora al día, instale lámparas de bajo consumo o tubos fluorescentes.

4. Pequeñas mejoras en el aislamiento pueden conllevar ahorros energéticos y económicos de hasta un 30%.

5. Las válvulas termostáticas en radiadores y los termostatos programables son fáciles de instalar y ahorran hasta un 13% de energía.

6. Los lavavajillas y lavadoras termoeficientes ahorran energía, dinero y tiempo.

7. Los equipos con etiquetado energético de clase A, A+ y A++ son los más eficientes y pueden ahorrarnos mucho dinero en la factura eléctrica a lo largo de su vida útil.

8. No elijas aparatos más grandes ni más potentes de los que necesites. Los microondas y las ollas a presión ahorran energía.

9. El mantenimiento adecuado y la limpieza de los electrodomésticos prolonga su vida y ahorra energía.

10. Cuando termines de utilizar un televisor o un equipo ofimático, es conveniente apagarlo totalmente. Si te ausentas brevemente, bastará con apagar el monitor.

CURSOS Y JORNADAS TÉCNICAS

http://www.aqualogycampus.net/es/cursos-y-jornadas-tecnicas

A algunos drones también les gusta el agua: Splash Drone

http://www.xataka.com/accesorios/splash-drone-a-algunos-drones-les-gusta-el-agua

10 lagos donde suceden cosas curiosas

http://101lugaresincreibles.com/2013/05/10-lagos-donde-suceden-cosas-curiosas.html

Organización Mundial de la Salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la cantidad adecuada de agua para consumo humano (beber, cocinar, higiene personal y limpieza del hogar) es de 50 l/hab-día. A estas cantidades debe sumarse el aporte necesario para la agricultura, la industria y, por supuesto, la conservación de los ecosistemas acuáticos, fluviales y, en general, dependientes del agua dulce. Teniendo en cuenta estos parámetros, se considera una cantidad mínima de 100 l/hab-día.

El destino aplicado al agua dulce consumida varía mucho de una región a otra del planeta, incluso dentro de un mismo país. Por regla general, el consumo elevado de agua potable se da en países ricos y, dentro de estos, los consumos urbanos duplican a los consumos rurales. A nivel mundial, se extraen actualmente unos 3 600 km3 de agua dulce para consumo humano, es decir, 1.600 litros/hab-día, de los cuales, aproximadamente la mitad no se consume (se evapora, infiltra al suelo o vuelve a algún cauce) y, de la otra mitad, se calcula que el 65 % se destina a la agricultura, el 25 % a la industria y, tan solo el 10 % a consumo doméstico. En la tabla siguiente se muestra una aproximación de este reparto en función de la renta per cápita.

RENTA ALTA RENTA BAJA MEDIA MUNDIAL ESPAÑA
AGRICULTURA 40 80 65 62
INDUSTRIA 45 10 25 25
CONSUMO HUMANO 15 10 10 12

Para determinar la disponibilidad de agua en un país o área geográfica determinada, se maneja el “umbral de presión hídrica” (1.700 m3/hab-año), por debajo del cual aparecen frecuentemente las sequías y el “umbral de penuria” (1.000 m3/hab-año) por debajo del cual surgen problemas de abastecimiento a la agricultura e industria. Actualmente, se estima que 2.300 millones de personas están sometidas a presión hídrica y 1.700 millones sufren penuria, y se prevé alcanzar respectivamente los 3.500 y 2.400 millones de personas en el año 2.025.

Por otro lado y, debido a la contaminación ambiental (aguas residuales, vertidos a la atmósfera, residuos sólidos, etc.), una fracción importante del agua dulce disponible sufre algún tipo de contaminación. Las fuentes naturales de agua cuentan con procesos de autodepuración, pero cuando se emplea en exceso o es escasa, en general empeora su calidad. Según la OMS, más de 1.200 millones de personas consumen agua sin garantías sanitarias, lo que provoca entre 20.000 y 30.000 muertes diarias y gran cantidad de enfermedades.Los ratios de consumo por habitante difieren enormemente entre distintas zonas del planeta, dependiendo principalmente de la disponibilidad del agua y del nivel de desarrollo del país.

En conclusión, no parece muy descabellado aseverar que, a pesar de que la cantidad de agua disponible en el planeta es suficiente para cubrir las necesidades de la población, su consumo excesivo e incorrecto en muchos países y su escasez en otros, podría provocar la falta de recursos dentro de pocos años. Ante esta situación es necesario un cambio en las tendencias actuales de consumo según la denominada “nueva cultura del agua”, basada en el ahorro de agua, la optimización de su gestión, el respeto y sensibilización hacia este recurso, su reparto equitativo y la valoración como activo ecológico y social.